Nacimiento y reinado del Mesías

POR CLAUDIA DE ALBA
Isaías  9:6-7
6 – Por qué un niño nos es nacido, hijo nos es dado y el principio dado sobre su hombro, y se llamará su nombre admirable, consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz.

7 – Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrá límites, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.

Estamos próximo a la celebración del día de Navidad, donde se conmemora una vez mas el nacimiento del niño Jesús (Enmanuel) que significa Dios con nosotros. Entre todos los movimientos y diferentes actividades que realizamos como costumbres de fin de año: cena del 24 de diciembre, la amanezca del 31 y los Santos Reyes, el día 6 de enero, a los que también se añade la vieja Belén, dándole un chance a los niños que no le han regalado algún juguete puedan también tener la oportunidad.

Entre todas estas cosas muy importantes y dinámicas donde se integran los amigos, las familias, muchos vienen del extranjero y otros se movilizan a diferentes lugares a compartir estos tiempos de celebración. Pero en medio de todos estos festejos y algarabías, debemos apartar un momento especial para hacer un balance de todo el proceso de todo este año transcurridos ¿qué ha sido nuestra vida? ¿qué pudimos alcanzar?, ¿qué no realizamos?, ¿qué metas estamos enfocando para el próximo año? ¿de qué dependemos y con qué contamos? También pensar en lo qué deberíamos mejorar, cambiar, reconocer que en medio de todos estos proyectos y enfoques normales hay muchas personas que tienen su agenda hecha en la cual les falta el que debe encabezarla Jesús el dador de la vida, aquel que tiene el control absoluto de todos los tiempos y que con su auxilio, ayuda, consejo, paz, nos da el éxito y la victoria en todas las cosas que emprendamos. Nos los entregó el Señor, como leímos al principio, con todas sus virtudes para que cada una de ellas se manifieste a nuestro favor, que podamos celebrar este otorgamiento sublime, hecho por Dios para que experimentemos su poder en cada una de nuestras vidas, tenerlo de una manera completa.

Jesús está dispuesto para ti hoy, esperando que tu te acerques a Él para así el poder guiarte bendecirte, enseñarte, sanarte, restaurarte, liberarte de todo miedo y temor y convertir aquellas cosas no alcanzadas en ves de fracasos en escalones para nuevos logros, con un espíritu positivo y esperanzador, creyendo que en el todo es posible, en este día el te da nuevas fuerzas y confianza.

Dios te bendiga y feliz Navidad y prospero ano 2006.