Necesaria aclaración palaciega

Después del gran revuelo producido por la diputada Faride Raful ha hecho muy bien el Ministerio Administrativo de la Presidencia y la Dirección General de Comunicación (DICOM) al precisar la cifra exacta que se le pagó al asesor Joao Santana y su esposa Mónica Moura.
Se trata de un acto de transparencia y responsabilidad, independientemente de los efectos y el escarceo generado por la temeraria denuncia de la congresista del PRM, que se ha caracterizado por ser una dirigente política sagaz, acuciosa, tenaz y valiente.
Aparentemente Faride Raful triplicó los números al afirmar que los pagos ascendieron a más de mil cuatrocientos millones de pesos, en un típico acto de manipulación política, método usado cuando se está en la oposición, pero ello no le quita importancia a su denuncia.
Sin embargo, hay que reconocer que el desmentido o aclaración del Gobierno es una acción de honestidad política y que tanto el ministro administrativo José Ramón Peralta como el vocero presidencial Roberto Rodríguez Marchena le han dicho la verdad al país, lo que sienta un precedente saludable en términos institucionales.
Hija del otrora dirigente histórico del antiguo PRD y laureado escritor Tony Raful, a quien admiramos, queremos y respetamos, Faride Raful está haciendo su papel de oposición y definitivamente no es una más en el Congreso de la República, recibió un espaldarazo del PRM.
El presidente Danilo Medina tuvo el valor y la responsabilidad de admitir en plena campaña en los comicios pasados que recibió la asesoría de Joao Santana y a pesar de todo se convirtió en el candidato presidencial más votado en toda la historia electoral dominicana.


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