Nemak, la empresa mexicana le dijo ‘no, gracias’ a Elon Musk

This undated photo provided by Jaguar Land Rover North America shows the 2019 Jaguar I-Pace, a fully electric small SUV that makes a compelling alternative to Tesla's electric lineup. (Courtesy of Jaguar Land Rover North America via AP)
This undated photo provided by Jaguar Land Rover North America shows the 2019 Jaguar I-Pace, a fully electric small SUV that makes a compelling alternative to Tesla's electric lineup. (Courtesy of Jaguar Land Rover North America via AP)

Hace poco más de dos años, Elon Musk y otros ejecutivos de Tesla Inc. se reunieron con un proveedor mexicano de autopartes para hablar sobre una oportunidad por la que algunas compañías matarían.
Durante algún tiempo, Tesla había estado evaluando a Nemak SAB y, en la primera mitad de 2016, habló con la empresa acerca de convertirse en un proveedor directo de componentes de aluminio livianos para sus autos eléctricos Model 3.
Pero las proyecciones de Tesla, sus precios y la presión que Musk se había impuesto a él mismo y su compañía para producir hasta 500 mil vehículos en 2018 era demasiado para la firma regia. Nemak, una unidad del gigantesco conglomerado Alfa SAB, dijo no.

“Somos una empresa que siempre está buscando crecer, pero somos bastante conservadores”, aseguró el presidente ejecutivo de Nemak, Armando Tamez, el 23 de agosto en su oficina en San Pedro Garza García. “Vimos un proyecto de alto riesgo”.

En retrospectiva, Tamez tenía razón; las previsiones de Musk eran demasiado ambiciosas. Si bien el Model 3 ha sido sin duda una sensación, con personas haciendo fila para realizar sus pedidos desde marzo de 2016, Tesla nunca ha podido acercarse a satisfacer la demanda del mercado ni sus propios pronósticos.
La mejor estimación de Bloomberg sitúa la producción total en menos de 80 mil vehículos desde que se produjo el primer Model 3 en julio de 2017, y la empresa solicitó a algunos proveedores en julio de este año que devolvieran parte del dinero entregado retroactivamente. (Los datos recientes muestran que el fabricante de autos más joven de Estados Unidos está haciendo un progreso sólido hacia el aumento de la producción).

Un portavoz de Tesla declinó comentar sobre la comunicación con Nemak.

Pero en 2016, cuando la emoción por el Model 3 se asemejaba a la salida del primer iPhone, rechazar la posibilidad de ser un proveedor de primer nivel para Tesla podría haber sido considerada como una decisión por demás cuestionable, e incluso hoy no se terminan de entender las consecuencias.

Las acciones de Nemak han bajado un 32% desde el inicio de 2016, en comparación con un aumento del 55% para Constellium N.V., proveedor de partes de aluminio de Tesla.
De cualquier manera, no hay manera de saber si las acciones de la empresa mexicana correrían una mejor suerte si hubieran llegado a firmar ese acuerdo con Tesla. La mala fortuna de Nemak en la bolsa está más bien relacionada con la revisión del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) por parte del gobierno estadounidense.

Nemak no es el único proveedor de autopartes que ha renunciado a una relación con Tesla, que representa altos costos de transporte y requiere de mucha paciencia debido a que los volúmenes son bajos y las cadenas de suministro aún se están forjando.
Pero es raro que un ejecutivo de la industria hable francamente sobre por qué dejó de buscar agresivamente un acuerdo de este tipo con una compañía cuyo valor de mercado es más alto que el de General Motors Co.
Mientras contemplaba la propuesta de Tesla, Tamez fue invitado a California para ver algunos prototipos de vehículos de la firma, a los que calificó como “extraordinarios”.
“La tecnología de la batería de Tesla es extraordinaria, pero están luchando mucho con la fabricación”, dijo el presidente ejecutivo de Nemak.


COMENTARIOS