No cumplieron con obras

POR GERMAN MARTE
Vecinos del barrio Buenos Aires, municipio Santo Domingo Oeste, denunciaron ayer que los encargados de los trabajos de saneamiento y drenaje del barrio le fallaron al gobierno y al programa de Saneamiento Ambiental de los Barrios Marginados (Sabamar) y a la comunidad, tras lo cual desaparecieron dejando los trabajos a medio concluir.

De acuerdo con moradores del populoso sector de Herrera, los ingenieros a cargo de la obra cobraron millones de pesos al programa Sabamar y luego “se esfumaron”, dejando al barrio en peores condiciones que las que tenía antes de que abrieran zanjas en la mayoría de las calles para colocar tuberías de drenaje de aguas negras.

El dirigente comunitario Miguel Angel López, del Club 16 de Agosto, indicó que en principio el proyecto de saneamiento ambiental del barrio tenía un presupuesto de RDS27 millones, luego dijeron que era de RD$17 millones  “y después hablaron de RD$12 millones”, para hacer un sistema de drenaje por donde descargaran los inodoros y  lavaderos y que las aguas fueran a dar a un registro donde se instalaría una planta de tratamiento, “pero nada se llevó a cabo. Todo ha sido un fiasco, una porquería”.

Añadieron que  los encargados de la obra, incluso, huyeron  hasta con el salario de decenas de obreros, muchos de los cuales eran haitianos.

Los más afectados  son los residentes en la calle 3 próximo a la cañada que divide al sector Buenos Aires del barrio  El Libertador, donde se supone construirían la planta de tratamiento, pero donde sólo han dejado un hoyo de mas de cinco metros de ancho por seis de largo y de más de siete de profundidad,

La calle ha quedado totalmente obstruida y el hoyo que se extiende de un lado a otro de la calle se ha convertido en un peligro  para las personas que cruzan por el lugar, sobre todo para los niños que van desde el barrio El Libertador para la Escuela 16 de Agosto o para el liceo de Buenos Aires.

Niños y ancianos, hombres y mujeres arriesgan la vida cada vez que pasan por la orilla del enorme hoyo completamente al descubierto y donde se ha ido acumulando una gran cantidad de aguas residuales.

Explicaron que los trabajos se iniciaron hace más de seis meses, pero que desde hace dos  fueron paralizados y ahora –según los vecinos- no hay nadie que dé la cara ante la comunidad.

 “La gente de Sabamar dice que ellos pagaron a los ingenieros,  la gente del gobierno ni siquiera han venido por aquí y el síndico no ha dicho ni siquiera esta boca es mía. Nadie se preocupa por nosotros”, se quejó una vecina.

De su lado, Elizabeth Rosario, cuya casa queda a menos de cinco metros del hoyo abierto por Sabamar, supone  que ahí están haciendo un pozo séptico para el barrio, pero dijo que desde agosto lo han dejado así, abierto, a medio terminar “y hemos cogido muchísima lucha pero no nos hacen caso”.

 Mario Espinal expresó que lo único que le interesa a la comunidad es que tapen el hoyo, porque además de representar un peligro para todo el que pasa por ahí, mantiene incomunicada a una parte del barrio.

“A eso le dieron quince días de plazo para terminar y tienen dos meses y pico y ahora los trabajos están paralizados. Lo que queremos es que antes de Navidad, por lo menos, le echen el plato, antes de que se caiga un niño y se mate”, expresó Espinal.

Lucía Martínez manifestó que los ingenieros a cargo de la obra prometieron que en 25 días la terminaría, “pero nada más hicieron el hoyo y se despistaron.  Hay gente que trabajaron ahí y no le han pagado, dijo José Garibaldi Aracena Durán era guardaespaldas de los ingenieros a cargo de la obra y afirma que trabajó varios meses. 

Dijo que  como duró nueve meses trabajando para los encargados de la obra “me toca liquidación, me toca doble sueldo.  Por lo menos, me deben RD$35,000 con mi liquidación y todo,  sostuvo.

De su lado, López denunció que el sector fue defraudado por quienes comenzaron la obra, “porque ahora ni aparece la compañía (de ingenieros), ni aparece el Ayuntamiento, ni el gobierno, ni Sabamar, y nosotros aquí, y lo que han hecho es un tollo en todo el sector”.

Ahora, se quejó López, los vecinos de la obra no tienen ni siquiera a dónde quejarse. 


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