No más división del territorio

El fraccionamiento del territorio nacional es una idea que todavía seduce la mente de algunas figuras políticas, como si no bastara con los inconvenientes causados por anteriores decisiones de esa naturaleza. Ahora se propone elevar a la categoría de provincias a Santo Domingo Oeste y Santo Domingo Norte, dos de los municipios de la provincia Santo Domingo, con lo que, de ser aprobado, la división territorial quedaría integrada por 33 provincias y el Distrito Nacional.
La idea no es nueva. Ya en enero de 2012 se pretendía que el Congreso aprobara una nueva subdivisión que fraccionaría al Gran Santo Domingo en tres nuevas provincias. La atomización territorial es un apetito no saciado del todo que tienen organizaciones políticas, tratando de contar con más plazas burocráticas para acomodar a sus militantes en cargos electivos y por designación, como serían síndicos, vicesíndicos y regidores, además de las funciones administrativas de los gobiernos municipales.
Como siempre, estas propuestas de fraccionamiento político del territorio carecen de los estudios socio económicos y demográficos que justifiquen posibles ascensos de categoría. La esperanza esta vez es que hayamos madurado lo suficiente como para no repetir la barbaridad de crear demarcaciones que en algunos casos son insostenibles.

A prevenir enfermedades

Las lluvias torrenciales dejan secuelas que ponen en riesgo la salud de la gente, sobre todo en aquellas zonas en que se han producido inundaciones severas. Una de ellas es que las ratas invaden las viviendas al quedar anegadas sus madrigueras, y esto expone a los humanos a contaminarse con la bacteria que provoca la mortífera leptospirosis. También son comunes las afecciones gástricas, respiratorias y cutáneas, entre otras. Los daños de las perturbaciones meteorológicas no se limitan a los que se manifiestan de manera física, por la fuerza de los vientos o las aguas.
Las autoridades tomaron precauciones para evitar pérdidas de vidas por el paso de huracanes. Esperamos que en segunda fase se apliquen las prevenciones sanitarias necesarias tras el paso del ciclón. Hay que evitar a toda costa brotes de enfermedades.


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