NOCHE DE EMOCIONES EN HOMENAJE INCHAUSTEGUI

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El concierto “Joyas líricas”, ofrecido por la Compañía Lírica Nacional en memoria del tenor Arístides Incháustegui, logró ofrecer una noche llena de emociones, donde los recuerdos brotaron como corrientes presurosas de ríos… y es que en aquella misma sala Máximo Avilés Blonda, antes sólo Auditorium de Bellas Artes, fuimos testigos de innumerables noches de arte en las que brilló este polifacético artista, y su voz permanecerá en la memoria evanescente de los que allí lo escuchamos, pero su arte, su legado, perdurará en el tiempo, en la historia de la lírica de nuestro país, y sus grabaciones serán un testimonio de la grandeza de su arte.
Previo al concierto, la maestra de ceremonias, Mónica Gutiérrez Fiallo, presentó al ministro de Cultura, ingeniero Eduardo Selman y a la directora de la Compañía Lírica Nacional, la soprano Ondina Matos, quienes con emotivas palabras enaltecieron la trayectoria artística de Arístides Incháustegui y luego hicieron entrega a su viuda, la señora Blanca Delgado Malagón, de una placa como homenaje póstumo al inolvidable artista.
El concierto inició con el aria de Berta “Il Vecchiotto cerca moglie” de la ópera “El Barbero de Sevilla” de Gioacchino Rossini, interpretado por la mezzo soprano Belkys Hernández, poseedora de un hermoso timbre. Con su gracia característica, Vivian Lovelace –Mezzo– cantó “La seguidilla” de la ópera “Carmen”, de Bizet.
El tenor Juan Cuevas, de hermosa y bien proyectada voz, interpretó “Costa la de Levante” de la zarzuela “Marina” de Emilio Arrieta. El simpático dueto “Prenderò quel brunettino” de la opera “Cosi fan tutti” de Amadeus Mozart, fue cantado por la soprano Antonia Chabebe y la “Mezzo”, Belkys Hernández, quienes lograron un excelente acoplamiento.
A continuación escuchamos la bellísima aria de Nemorino “Una furtiva lágrima” de la ópera “Elixir de amor” de Gaetano Donizetti, interpretada con gran lirismo, por el tenor Modesto Acosta.
La sala se inundó entonces de españolerías, la “Canción de toreador” de “Carmen”, escrita para barítono-bajo, se escuchó estupenda en la voz de Eduardo Mejía.
Dos momentos líricos sobresalientes se produjeron con arias de Giacomo Puccini. Pura Tyson interpreta “Vissi d’arte” la famosa plegaria de “Tosca”, y Otilio Castro, la famosísima y exigente aria del acto final de “Turandot”, “Nessun Dorma”.
El acompañamiento brindado por los pianistas Omar Ubrí, Porfirio Mateo y Antón Fustier, el violinista Giorni Liriano y el cellista Fairuz Issa, fue determinante para la excelencia de cada interpretación, a las que el público otorgó el aplauso merecido.
La segunda parte del programa inició con el zapateo la “Tarántula” de la zarzuela “La Tempranica” de Gerónimo Giménez, interpretada con coquetería y donaire, por la soprano Ondina Matos.
La música dominicana cobró protagonismo, los boleros más emblemáticos de nuestros compositores se escucharon en las voces de nuestros líricos y cantantes invitados. “Una primavera para el mundo” de Rafael Solano y René del Risco, fue interpretada por Nelson Veras; “Vida”, de Luis Rivera, por Eduardo Mejía. De Bullumba Landestoy, Otilio Castro cantó “Pesar” y Pedro Pablo Reyes, “Egoísmo” de Moisés Zouain.
Helvis de la Rosa, cantante invitado, interpretó “Sortilegio” de C. Estévez y Belkys Hernández cantó “Déjame quererte” de Luis Rivera.
Hermosas canciones del maestro Julio Alberto Hernández adquirieron un nuevo matiz cantadas a dúo en las voces de los líricos. Pura Tyson y Eduardo Mejía, interpretaron “Verdes islas del Caribe”, Antonia Chabebe y Pedro Pablo Reyes, “Serenata”; Modesto Acosta y Dorka Quezada, “Beso”, y Vivian Lovelace y Maridalia Hernández, –artista invitada– “Por ti sola”.
El ritmo del sarambo contagió la platea. Era “El vale José Clemente”, que con marcado histrionismo cantó Frank Lendor.
Los cantantes, unidos todos, cerraron el concierto con un atractivo popurrí. La percusión de Guarionex Aquino, Ramón Cortorreal y Pedro Ferreira, da un toque especial a nuestros ritmos. Una noche mágica para recordar a un gran artista dominicano. “Honor a quien honor merece”.