Nutricionista aclara mitos sobre la leche

A1

En los últimos tiempos se ha cuestionado mucho sobre los beneficios que aporta la leche al organismo cuando se alcanza determinada edad.
Que si después de los cuatro años ya no es importante; que si la mejor leche es tal o cual… en fin, alrededor de esta bebida se tejen una y varias versiones que pueden confundir a las personas sobre su consumo.
Para tratar este tema, Rafael Cornes, licenciado en nutrición, coordinador del programa “Más leche, más salud” y de la campaña ¡Sí la leche!, de la Federación Panamericana de Lechería FEPALE, con sede en Montevideo, Uruguay, participó en una charla organizada por el Consejo Nacional para la Reglamentación y Fomento de la Industria Lechera, Conaleche, donde habló sobre los principales mitos que giran en torno a la leche y sus derivados, basándose en evidencia científica.
“Lo primero es conocer las diferencias entre la leche y las bebidas vegetales, mal llamadas leches vegetales, como pueden ser las de almendras, coco, arroz, soja… éstas son diferentes desde el punto de vista de su definición, pero además tienen diferencias notorias desde el punto de vista nutricional”, asegura.
Cornes destacó que la leche tiene calcio y proteínas con mayor valor biológico que las bebidas vegetales.
“El primer mito es sacar la palabra leche, que no son leches, sino bebidas a base de o jugos de… pero leches no son. No tienen la misma cantidad de calcio, de proteínas, de vitaminas liposolubles…”
Además, la leche tiene mayor calidad nutricional: calcio, vitamina D, A, complejo B, “todos esos minerales que las demás bebidas no contienen”.
El especialista dice que quieren hacer pasar esas bebidas vegetales como alimentos naturales, “pero de naturales no tienen nada. Tienen agregados como edulcorantes, gomas, emulsificantes, colorantes… para darles el sabor que tienen. Y contienen más cantidad de azúcar, perjudicial a la salud por ayudar al sobrepeso y la obesidad”.
Para todas las edades. Otro de los mitos que Rafael Cornes quiere eliminar es que la leche es importante solo en la niñez; él destaca que es necesaria en todo el ciclo de la vida, desde el embarazo, en la niñez, en la adolescencia, en la adultez…
“En la adolescencia, por ejemplo, es cuando aumentan los requerimientos, justamente por el mayor crecimiento del joven, es entonces cuando se realizan los depósitos de calcio que van a permitir a ese individuo tener, luego de los 20 años, la mayor masa ósea posible, y esto servirá para prevenir patologías como la osteoporosis en la vida adulta”.
En cuanto al adulto, ese calcio, producto de le leche y sus derivados, minimiza la pérdida de calcio del hueso, la pérdida muscular, los problemas de tránsito intestinal…
Consumo diario. Rafael Cornes indica que el consumo diario de leche y sus derivados recomendado es tres porciones para adultos, dos para niños, cuatro en adolescentes y embarazadas. Este consumo no tiene que ser leche per se; puede obtener sus beneficios a través de preparaciones en que se use este alimento o sus derivados.
¿Y las variedades? En cuanto a las variedades: descremada, semidescremada, entera… Cornes dice que da igual, pues no cambia la calidad ni propiedades nutricionales. “Aquí solo cambia la cantidad de grasa y el poder de saciedad… pero son opciones que varían dependiendo de la preferencia, aunque se ha demostrado científicamente que consumir leche entera (con grasa) favorece un mayor descenso de peso, mayor tratamiento al control de sobrepeso y obesidad”, asegura.