Odebrecht será Waterloo PLD

Ubi Rivas.

Hasta hace un breve tiempo sostuve, afincado en la experiencia de la dicta blanda de los Doce Años del presidente Joaquín Balaguer, que la corrupción no era capaz de sustituir a un Gobierno, pero ahora la modifico columbrando que Odebrecht será el Waterloo del PLD como opción de poder.
Los soportes para variar ese criterio que enarbolé desde el ocaso del ancién régimen de los Doce Años, son incuestionablemente la actitud del imperio en la era del cesarismo del presidente Donald Trump, empeñado no solo en recuperar el protagonismo rabioso y señero de los Estados Unidos en el rango económico, sino en las atribuciones que se arroga de tutor de la conducta foránea de países y personeros políticos y narcotraficantes.
El presidente Trump está permeado del criterio de que conforme la vida pública se comporta en RD, su previsión es que de no detenerla, podría concluir en un estallido similar al del 24-04-1965 que condujo a la segunda intervención del imperio en nuestro país en el siglo XX, precisamente por la represión y corrupción del Gobierno de facto del Triunvirato presidido por Donald Reid Cabral.
Sabedor por demás el impredecible tutor planetario, de que con la oposición en RD resulta punto menos que imposible desplazar al PLD del poder por erguirse como una Corporación Política Económica que disputa protagonismo al sector empresarial privado.
El presidente Trump sabe que ninguno de los encartados en Lava Jato-RD posee cuentas bancarias orondas en su país, y su disposición de cancelar visas es una señal que debe, tiene y puede interpretarse como un designio para desbancar al PLD del poder, porque la otra sería concluir en la rebelión, desestabilizando una geopolítica que el imperio siembre ha demostrado interés resguardar, sobre todo después del 01-01-1959 en Cuba.
¿Recordamos?


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