OPS alerta se eleva la depresión; mujeres son más diagnosticadas

Los doctores Alma Morales, representante de OPS, y el psiquiatra Jorge Rodríguez, quien fue coordinador de salud mental de OPS

Algo está pasando en la población mundial, en la región de las Américas y en el país, la depresión como problema de salud mental que causa alta discapacidad se ha incrementado hasta en un 17%. El problema es más común en mujeres, con 5.6% y los hombres con 3.8%.
Las tasas de prevalencia varían según la edad, por encima de 7.5% en mujeres de edades comprendidas entre los 20 y 64 años, y alcanzando un 5.3% en hombres entre los 35 y 69 años, advirtieron ayer representantes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Los doctores Alma Morales, representante de OPS, y Jorge Rodríguez, consultor de ese organismo de Naciones Unidas, hablaron a propósito de celebrarse hoy el Día Mundial de la Salud, dedicado al tema de la depresión, un problema de salud mental que preocupa a la salud pública.
Ambos pidieron al personal de salud estar atento a los signos de depresión. Lo mismo recomiendan a la familia, para que pueda ser identificado a tiempo cuando un miembro del núcleo está afectado.
El problema. La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia persistente de tristeza y una pérdida de interés en actividades que las personas normalmente disfrutan, acompañada de una incapacidad para llevar a cabo las actividades diarias, durante 14 días o más, señalan los dos médicos.
Señales. Los especialistas analizaron que las personas con depresión normalmente padecen pérdida de energía, cambio en el apetito, falta de sueño, ansiedad, concentración reducida, indecisión, inquietud, sentimientos de inutilidad, culpa o desesperanza, y pensamientos de automutilación o suicidio.
Pobreza. La pobreza es el denominador común para que exista la depresión, pero el problema de salud mental no es exclusivo del modelo de carencias socio- económico, analiza Morales, quien junto a Rodríguez participó de un desayuno en el periódico HOY.
Las depresión puede afectar a cualquier persona, sin importar estrato social, condición socio-económica y no significa que el estado mental permanezca, pero se recomienda tratarlo, asegura Morales.
Hasta los niños. La presión social y los estilos de vida que predominan pueden llevar a los niños a deprimirse, por lo que los padres deben estar atentos, insisten.
Sin embargo, la depresión afecta a niños y adolescentes menores de 15 años, pero en un grado menor que en los grupos de mayor edad.

Los datos. La depresión es un problema de salud mental que va en incremento a nivel global. Desde el año 2005 al 2015 se ha elevado en un 18 por ciento y la cifra no va aislada de lo que pasa en la región de las Américas.
En Latinoamérica, 50 millones de personas de esta zona están afectadas por depresión, que es lo mismo que decir un 5% de la población, asegura la OPS.
Los dos especialistas aseguraron que se trata de la principal causa de discapacidad en la región, la cifra alcanza el 8.8% del total de años vividos con el problema en el 2015.
Amplían el concepto para asegurar que la depresión es la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo.
El lema. Hablar es el lema este año, a juicio del doctor Jorge Rodríguez. Por años, señala, los problemas considerados más leves de salud mental no fueron visibilizados, debido a que referirse a salud mental era sinónimo de locura y de manicomios.

Según las últimas estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 300 millones de personas viven con depresión.
La falta de apoyo a las personas con trastornos mentales, junto con el miedo al estigma, impiden que muchos accedan al tratamiento que necesitan para vivir vidas saludables y productivas, coinciden.
El hecho de que sea una condición en la que existen diferentes modalidades de tratamiento hace entender que se requiere reorientar los programas de intervención dando un enfoque inclusivo y de rehabilitación comunitaria, en los casos que sea posible, establecen los expertos.
Dos enfermedades. La OMS ha identificado fuertes vínculos entre la depresión y otros trastornos y enfermedades no transmisibles.
Aseguran los expertos de OPS que la depresión aumenta el riesgo de trastornos por uso de sustancias y enfermedades como la diabetes y las enfermedades del corazón.
La depresión también es un factor de riesgo importante para el suicidio, que reclama cientos de miles de vidas cada año.
Dependiendo del número y de la intensidad de los síntomas, los episodios depresivos pueden clasificarse como leves, moderados o graves.
La depresión tiene diferentes estados de gravedad; es una condición que si no es abordada de manera adecuada con el seguimiento de un profesional pudiera desencadenar un episodio suicida, indicó Morales.
La OMS. “Estas nuevas cifras son un llamado de atención a todos los países para que reconsideren sus enfoques sobre la salud mental y la traten con la urgencia que merece”, dijo la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud.

Causas. Morales y Rodríguez analizaron que la depresión es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y biológicos.
Pueden presentar depresión aquellas personas que han pasado por circunstancias vitales adversas, como desempleo, luto, traumatismos psicológicos, analizaron.
Además, la depresión puede generar más estrés y disfunción, y empeorar la situación vital de la persona afectada y, por consiguiente, la propia depresión.
Insisten en que hay una relación entre la depresión y la salud física. Las enfermedades cardiovasculares pueden producir depresión, y viceversa.
El incremento. El número de personas con trastornos mentales comunes en todo el mundo está aumentando, especialmente en los países de bajos ingresos, porque la población crece y más personas están viviendo la edad en que la depresión y la ansiedad ocurren con más frecuencia, asegura la representante de OPS al contestar una pregunta.
Más riesgos. Al referirse al problema, ven que, aunque la depresión puede afectar a personas de todas las edades, el riesgo de deprimirse aumenta con la pobreza, el desempleo, los eventos de la vida, como la muerte de un ser querido o la ruptura de una relación o incluso el consumo nocivo de alcohol y drogas.
Más jóvenes. De acuerdo al último informe de la Organización Mundial de la Salud, la depresión afecta más a la mujer que al hombre. Los casos de depresión en la población joven (15-27 años) están aumentando.
Suicidios. La depresión lleva al suicidio, problema que entre los años 2010-2016 fue de 15 por ciento para mujeres, 85% para hombres.

Los métodos más frecuentes son, ahorcamiento armas de fuego y envenenamiento. Se puede verificar en los datos del Ministerio de Salud Pública del país.
Cada año varía la proporción de casos de suicidio por provincia, por lo que no se establece un comportamiento común según localidad. Para el año 2016, las ciudades que aportaron mayor número de casos fueron: la provincia de Santo Domingo, el Distrito Nacional, Santiago y San Cristóbal.
Tratamientos. Los expertos aseguran que existen tratamientos eficaces para la depresión moderada y grave. Los profesionales sanitarios pueden ofrecer tratamiento psicológico, como la activación conductual. Se hacen combinaciones.
Entre los diferentes tratamientos psicológicos a tener en cuenta se encuentran los de cara a cara, individuales o en grupo, dispensados por profesionales o por terapeutas.
Aseguran que los tratamientos psicosociales también son eficaces en los casos de depresión leve.
Señalan que el tratamiento para la depresión por lo general implica una psicoterapia o medicación antidepresiva o una combinación de ambos.
A juicio de los expertos, es importante que la persona afectada busque la ayuda y orientación profesional necesaria en el momento oportuno.
Informes de la OPS dan cuenta que la República Dominicana ha capacitado médicos de atención primaria, haciendo uso de una estrategia que ya ha observado algunos logros, como es la identificación oportuna de pacientes con trastornos mentales, siendo atendidos en las Unidades de Atención Primaria, con el apoyo y seguimiento correspondientes.
Salud mental. La OPS asegura que está demostrado que los programas de prevención reducen la depresión. Entre las estrategias comunitarias eficaces para prevenirla se encuentran los programas escolares para promover un modelo de pensamiento positivo entre los niños y adolescentes.
Las intervenciones dirigidas a los padres de niños con problemas de conducta pueden reducir los síntomas depresivos de los padres y mejorar los resultados de sus hijos.
Los programas de ejercicio para las personas mayores también pueden ser eficaces para prevenir la depresión.

De acuerdo a estudios de que dispone OPS, la inversión en salud mental beneficia el desarrollo económico. Cada dólar invertido en la ampliación del tratamiento para la depresión y la ansiedad conduce a un retorno de cuatro dólares en mejor salud y habilidad para trabajar.
Señalan que una distinción fundamental es la establecida entre la depresión en personas con y sin antecedentes de episodios maníacos. Ambos tipos de depresión pueden ser crónicos y recidivantes, especialmente cuando no se tratan.

Discriminación La discriminación o estigma es una de las barreras para buscar tratamiento. El continuo estigma asociado con la enfermedad mental fue la razón por la cual se decidió nombrar la campaña “Depresión: hablemos”. •


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