Organizaciones y ciudadanos/as independientes constituyen un espacio de articulación de cara al 2020

En una asamblea con cientos de participantes quedó constituida hoy la “Coalición Democrática” bajo el compromiso de impulsar una gran alianza político social para desplazar al Partido de la Liberación Dominicana del control absoluto del Estado como paso inicial para superar la crisis institucional, el deterioro del aparato económico y la enorme inequidad social que han situado a la República Dominicana en los últimos lugares de la mayoría de los índices mundiales.

La asamblea aprobó los “Lineamientos básicos para un gobierno de Regeneración Nacional” con los que todos los participantes y las personas e instituciones que se sumen se comprometen  a promover  las reformas institucionales necesarias para la creación de un nuevo orden de cumplimiento de la constitución y las leyes que garantice la participación electoral con equidad.

La Coalición Democrática es el resultado del encuentro de decenas de personas, activistas sociales, líderes comunitarios, gente del mundo empresarial, religioso y organizaciones que a lo largo de los últimos meses habían abordado de manera particular el deterioro social e institucional que vive el país y que han decidido actuar juntos para superar el deterioro de la vida dominicana.

Al leer la proclama de Santo Domingo el jurista Fernando Henríquez definió el punto de partida de la organización “ Ningún partido político puede por sí solo impulsar los cambios políticos que demanda la sociedad, ni vencer la inmensa maquinaria de dominio y manipulación del Estado que se nos ha impuesto”  y que, “el cambio democrático solo será posible con la confluencia y articulación de amplios sectores sociales y políticos como los que se han expresado en el Movimiento Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad”.

La Coalición aclaró que no es una organización anti partido y que no pretende convertirse en otra más de las decenas que han surgido en las últimas décadas, “Con los bueyes existentes es que debemos tirar de la carreta nacional, con visión crítica para incentivarlos a fortalecer las prácticas democráticas y a recuperar la primacía de los fundamentos de la ciencia política, que el patricio Juan Pablo Duarte definió como las más digna de ocupar las mentes humanas”.

La organización definió una agenda de prioridades en las que tiene que comprometerse la sociedad para superar el atraso social y la inequidad promovidos por un modelo que ha lastrado el aparato productivo nacional.

“Nos distraen con cifras asombrosas de incremento económico, pero se trata de un crecimiento con esteroides, con una década de déficits fiscales y un endeudamiento estatal consolidado que se duplicó en 10 años, y ya sobrepasa el 60 por ciento del producto bruto. Tomamos prestado no solo para reenganchar deudas, sino también para pagar intereses, en un grave círculo vicioso. La malversación e ineficiencia del manejo de la cosa pública, y el irrespeto a la seguridad jurídica desincentivan las contribuciones y las inversiones privadas nacionales y extranjeras”, indica la organización.

La Coalición llamó a enfrentar la desesperanza generalizada que atribuye a la tragedia provocada por el hecho de que, tras 22 años de superar el llamado viejo liderazgo político, la nación padece los mismos grandes males: el caudillismo político, la precariedad institucional, la falta de transparencia, la desbordante corrupción, así como graves deficiencias en los servicios públicos esenciales como son salud, educación, etc.

Los “Lineamientos básicos para un gobierno de Regeneración Nacional” que priorizan un programa de reformas políticas para restablecer la democracia y la independencia de los poderes del estado; la lucha contra la corrupción y la impunidad, el clientelismo y el rentismo político; políticas efectivas para el control de la inmigración y el fortalecimiento de la descentralización.

Estos lineamientos quedan abiertos al debate y el enriquecimiento de todas las personas y entidades sociales y políticas que se sumen al esfuerzo en el entendido que estamos frente a un proyecto colectivo en el que la democracia y la participación son fundamentales.