Otro flanco débil de la educación

Los registros confirman que a pesar de la inversión del 4% del PIB en educación, seguimos teniendo flancos muy débiles en ese aspecto. Está en marcha una gestión más o menos vigorosa para mejorar la calidad docente, el déficit de aulas es cosa del pasado y la tanda extendida, con sus servicios agregados, ha incrementado el número de horas de docencia, pero la tasa de deserción escolar sigue encumbrada en alturas que dejan mucho que desear. Julio Leonardo Valeirón, director ejecutivo del Instituto Dominicano de Evaluación e Investigación de la Calidad Educativa (Ideice), sostiene que menos de un tercio de los niños que ingresan al nivel primario de la enseñanza terminan el bachillerato.
El índice lo que afirma es que a pesar de disponer de más aulas, más horas de docencia y servicio de alimentación en las escuelas, no conseguimos aumentar el promedio de permanencia de estudiantes desde el nivel primario hasta el final del bachillerato. El fenómeno de la deserción tiene que ser estudiado a profundidad, determinar sus causas, y a partir de un diagnóstico minucioso y confiable, diseñar las estrategias necesarias para vencer el problema. La deserción representa una pérdida no solo de los recursos invertidos en enseñanza en sentido general, sino también de las expectativas de preparación del estudiante para asumir una carrera u oficio que lo inserte en la vida productiva con mejores aptitudes.

Que esta vez sea la vencida

Todos los gobiernos que ha tenido este país han reprobado la asignatura de organización del tráfico vehicular. Algunos sembraron numerosa burocracia con facultades para arreglar el problema, pero el caos pudo más y se impuso. Así vimos pasar con más pena que gloria entidades con siglas como ONATRATE, CDC, OTTT y cosas por el estilo. Ahora, suprimida la multiplicidad de organismos inoperantes, le toca el turno al INTRANT en la tentativa de poner orden en el tránsito y el transporte y, sobre todo, hacer respetar las leyes sobre la materia.
Con el tiempo hemos acumulado “preseas” como la de estar entre los países con mayor número de muertos y mutilados por accidentes de tránsito. Al INTRANT le corresponde meter en cintura a los conductores. Ojalá esta vez sea la vencida.


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