Ozama e Isabela: No más bla bla

Desde la época en que gobernaba el país el doctor Joaquín Balaguer estamos oyendo hablar de emprender las obras necesarias para el saneamiento de los ríos Ozama e Isabela. Desde entonces, muchos estudios, algunos de ellos financiados por organismos internacionales, han quedado atrapados para siempre entre las gavetas y la desidia. Nada significativo se ha hecho por rescatar esos acuíferos, y hoy en día la evidencia de contaminación está a la vista de todo el que se asoma a sus riberas.
En abril del año pasado, el Presidente Danilo Medina dio el primer palazo para dejar iniciada la construcción de una planta de purificación que tratará las aguas del Ozama y el Isabela. Paralelamente, se ha prohibido el desguace de barcos en ambos cauces y se adoptan otras medidas. Son incontables las veces en que se hicieron escaramuzas con las que se prometía la solución definitiva del problema.
Con el paso del tiempo y la persistente agresión contaminante, los cauces de los ríos Ozama e Isabela han ido perdiendo amplitud, la sedimentación disminuye su calado y nada detiene el vertido de contaminantes sólidos y líquidos por industrias y asentamientos humanos. Es hora de pasar de las palabras a los hechos. Las aguas residuales de industrias y hogares tienen que ser saneadas antes de llegar a estas corrientes. Que esta vez sea la vencida.

La PN acosada desde dos frentes

La Policía está bajo doble asedio. Afuera tiene que batirse con gente como los integrantes de la banda de Percival. Adentro el segundo frente, peligrosísimo por cierto, lo componen policías que delinquen directamente o se asocian con los de afuera. Por ejemplo, ahora la Policía ha ordenado investigar si es cierto que Brayan Peter Félix Paulino, lugarteniente de Percival, estuvo preso varios días en San Cristóbal, en diciembre, pero logró salir sin ser sometido a la Justicia tras pagar un soborno de RD$25,000.
La institución tiene controles internos que dejan mucho que desear. Brayan habría estado preso más del tiempo reglamentario para someterlo por los crímenes a su cargo. Todo hace pensar que se le retuvo hasta que soltara el dinero. ¿Qué puede esperar esta sociedad?


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