Pactos, memorias y resultados

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El Pacto Nacional por la Reforma Educativa en la República Dominicana (2014-2030) lo concebimos como una propuesta de futuro diseñada con el fin de favorecer nuestro crecimiento y desarrollo económico. Y, sobre todo, con miras a ofrecer igualdad de posibilidades de educación para todos, promover la conservación, el progreso y la transferencia d conocimientos y contribuir a preservar y difundir los elementos esenciales de nuestra cultura. Como bien lo expresara el entonces Director General de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, “ello supone una apertura racional, y la eliminación del proteccionismo indiscriminado, como también el rechazo al dilema d sólo crecer hacia adentro de sólo hacerlo hacia afuera”
Según el parecer de muchos de nuestros entendidos en materia económica, la capacidad exportadora de la República Dominicana, al igual que la de los demás países del área, tendrá que replantearse en la presente década, ya que los procesos en marcha eliminarán muchos rubros de la competencia internacional que serán sustituidos con nuevas tecnologías. Esos destacados profesionales creen que por alejados que estén nuestros países de aquellos más industrializados, la creciente globalización implica que los trabajadores y los productos de esas naciones compitan con los de los nuestros.
Las telecomunicaciones facilitan las comparaciones, ampliando y multiplicando los indicadores y parámetros provenientes de los países dominantes, a esto se le agrega el hecho de que los organismos internacionales enfaticen y acentúen dichos paradigmas; y, por añadidura, nuestros gobiernos tienden a aceptarlo como referencia o norma obligada.
Requerimos de una gran movilización en todo el país con el propósito de elevar el grado de conocimiento y nuestra capacidad de comprensión y negociación a escala internacional. La movilización a la cual nos estamos refiriendo implica el fortalecimiento de la ciencia y la tecnología, con la convicción de que ambas son esenciales para sustentar nuestro futuro. Plantea a la comunidad académica retos de trascendencia en la búsqueda de elementos que permitan llegar a una dinámica concertación entre los distintos actores de la sociedad y consensos globales sobre el futuro que guiará nuestro desarrollo en materia de ciencia y de tecnología.
En otro orden de ideas.
El Pacto Educativo, en principio concebido como un plan audaz y progresivo para adaptar nuestro sistema de instrucción pública a los cambios rápidos y de largo alcance que están teniendo lugar en su entorno socio-económico, debido al mal manejo de algunos de sus programas, y a la diferencia de pareceres entre las autoridades del sector y los dirigentes de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), hoy está sumido en una crisis que amenaza el logro y alcance consignados en sus expectativas, por lo que hará falta introducirle numerosas correcciones. Somos de opinión de que hace falta un mayor control del mismo y una evaluación continua del avance y progreso de lo que las autoridades entienden como reforma del sector. Dichas valoraciones deberán centrarse tanto en los cambios realizados como en lo no realizados, en los efectos colaterales significativos y en las repercusiones de dichos cambios.
Antes de finalizar, una pregunta seguida de una advertencia: ¿A qué se debe que las autoridades del Ministerio de Educación no acaben de entender que la selección de funcionarios mediante terna es algo muy distinta a la selección de los mismos mediante concurso de oposición? Los paros continuos de las labores docentes, además de no favorecer a nadie, interrumpen nuestro sueño de un día poseer un sistema de instrucción pública de mejor calidad y de mayor pertinencia que el que actualmente tenemos.


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