Para que no falle en su decoración

El confort y la armonía en el hogar son algo fundamental

Parece común el querer alguna reforma en casa, pero a la hora de hacerlo realidad nos paraliza el miedo a fallar, por eso aquí ofrezco algunos pasos que te ayudarán a realizar tu plan “con cero equivocaciones”:
1. Planifica. Definir necesidades, gustos y presupuestos es el punto de partida. Delimitar qué espacio se hará primero y cuál será la prioridad del cambio. Tomar medias es imprescindible, de nada vale que te enamores de unos muebles que luego no van a caber donde los soñaste.
2. A futuro. Que todo no sea enamoramiento, hay que tener claro que tenemos moda, tendencia y piezas atemporales; es decir, busca opciones a las que les puedas sacar provecho por mayor tiempo reubicándolas o haciendo un uso diferente de ellas. Esa mesa auxiliar que hoy puede ser de centro y en otra época puede resultarte como esquinera. Las tendencias deben estar en los elementos más sencillos de reponer como textiles y alguna que otra pieza decorativa.
3. Apuesta a la iluminación. Para que la decoración se luzca y se obtenga mejor uso del espacio es necesario contar con buena iluminación. Lo ideal es orientar las estancias hacia las fuentes de luz natural, como las salas mirando los ventanales. De no contar con suficientes fuentes de luz, entonces hay que ayudarse con iluminación artificial, como lámparas en las mesas auxiliares que te permitirán aumentar la vistosidad, así como las luces dirigidas en rieles.
4. Lenguaje decorativo. No mires los espacios como individuales, aunque cada uno tendrá su propia personalidad y cubrirá las necesidades de cada área, lo ideal es que guarden relación entre sí, sobre todo los que se ven a simple vista. El hilo conductor puede ser el estilo o la paleta de colores.
5. Confía en los neutros. Si quieres irte a la segura, que sean los neutrales los colores de la base de tu decoración. Ayudan a que los espacios se vean amplios, luminosos y frescos. Van bien con cualquier estilo decorativo y pasan la prueba del tiempo.
6. Maximiza los metros. Cada vez contamos con menos espacio en nuestros hogares, por lo que optimizar el metraje con el que contamos es vital. Trabajemos las paredes con repisas o estantes que nos liberen espacio del suelo. Dejar la circulación libre, sin obstruir el acceso a otras áreas y libera la visual: no es necesario que cada esquina esté ocupada, cansa la vista en el espacio y entorpece el uso del área.
7. Orden. No hay buena decoración sin espacios ordenados. Hay que tomar en consideración las zonas de almacenaje, pues las estancias son habitadas por personas reales con necesidades que no se ven en las revistas. Usa armarios, repisas, muebles con capacidad de guardar y hasta cajas y baúles decorativos.
8. Necesidad y función. De nada nos sirve un bonito espacio que no cumpla su cometido. Decoramos espacios para vivirlos y la realidad es primordial. Si remozamos un comedor, hay que asegurar que las sillas abran, que nada las obstruya. Si trabajamos desde la casa, necesitamos contar con un área apropiada.
9. No olvides los detalles. Hacen una gran diferencia, son el suspiro del pastel. Los detalles definen el estilo y la tendencia y además deben estimular los cinco sentidos: para la vista, piezas decorativas con color; las texturas en cojines y textiles, para el tacto.
Tener a la mano algo de música es siempre una buena idea. Los aromas llenan el ambiente con sus toques agradables y ¿por qué no tener una bombonera en la sala, para un toque dulce?, esas pequeñas cosas cuentan.
10. Decora para el bienestar. Los protagonistas de la decoración no son los sofás ni las nuevas cortinas, son las personas que hacen de esa casa un hogar, y para ellas se debe trabajar.
Que cada miembro de la familia se sienta identificado y pertenecido a ese lugar. Un rinconcito para el que disfruta la lectura, un área libre de adornos que se rompan para los niños, una planta para estar más cerca de la naturaleza o esa cocina ordenada y limpia para el chef de la casa. Disfrutar nuestro hogar es decorar.