Paradojas RD

En el periodo navideño las autoridades llaman a la reflexión y a la moderación, al tiempo de suspender las disposiciones administrativas que limitan el horario de venta y consumo de bebidas alcohólicas en lugares públicos como bares restaurantes, colmados y colmadones.
Esas mismas autoridades se ufanan constantemente del crecimiento económico del país mientras se envuelven en una carrera de préstamos internacionales que parece no tener fin y que compromete seriamente el presente y el futuro de los dominicanos.
También hacen gala de que éste es uno de los países de Latinoamérica con mayor cantidad de leyes contra la corrupción administrativa, sin embargo, aparecemos en las mediciones internacionales como uno de los más corruptos del mundo.
Podríamos seguir citando contradicciones entre el decir y el hacer de las autoridades responsables de guiarnos como nación, pero preferimos detenernos y analizar escuetamente los puntos expuestos por las implicaciones y perjuicios que conllevan.
El levantamiento de las restricciones en la venta y consumo de alcohol en las navidades contribuye de manera determinante en el incremento de la ola de crímenes y accidentes de tránsito que padecemos año tras año.
El famoso crecimiento económico del país no acaba de llegar a los de abajo y se queda, como denunciaron cuatro sacerdotes católicos esta semana, en la clase política gobernante, amén de que se compromete al pueblo con préstamos internacionales que pagaremos todos y que sólo disfruta un grupo.
Por último, es cierto que tenemos una amplia legislación contra la corrupción administrativa, pero falta la voluntad política y una justicia independiente para aplicarla por lo que seguimos padeciendo un mal que socava la vida institucional, moral y económica de la nación.