Paredes con piedras, un recurso para interiores

El color de la piedra influye mucho en el efecto que quiera lograrse

Revestir la pared con piedras es un recurso que puede hacer la diferencia en un espacio. Con solo utilizar pocos metros, se logra ese punto focal, capaz de desviar todas las miradas hacia él.
Es bueno destacar que este elemento decorativo no es exclusivo para exteriores, sino que se adapta muy bien en interiores.
Otro dato que hay que resaltar, es que no solo puede utilizarse como parte del estilo rústico, sino que pueden combinarse con ambientes modernos. Solo hay que utilizar elementos que ayuden a lograr el objetivo. Lo único rústico que habría, sería la pared revestida de piedra.
Si eres de las personas que les gusta las paredes con piedras, pero no te gustan los espacios tan desenfadados, procura que la pared que vayas a revestir no sea grande; una de pocos metros estaría genial. Otra de las opciones que tienes es solo revestir una columna de la casa.
¿Complementos? Como la pared con piedras tiene su propio encanto, no es necesario colocarle muchos cuadros. Es más, basta con poner algunas luces que ayuden a resaltar su esplendor.
El espacio ideal. Aunque el baño, la sala o el comedor son los lugares más comunes para utilizar las piedras, no son los únicos. Un pasillo también puede quedar genial con este recurso. Solo hay que jugar con la imaginación.
Como cabecero de cama, en la habitación, también quedan ¡chulísimas!
¿Cuáles piedras usar? Hay diversas opciones de piedra para el revestimiento de las paredes, pero algunas de las más utilizadas son ladrillo, lajas, piedras de río, mosaicos…


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