Parteras y cesarólogos (1)

Eusebio Rivera Almodóvar

Penosamente el índice de cesáreas en nuestro país permanecerá elevado o subirá hasta hacerse inadmisible para las autoridades sanitarias, incluyendo organismos internacionales que, en algún momento, exigirán al Ministerio de Salud detener esa carrera desproporcionada hacia el utilitarismo anticientífico.
¿Por qué se ha transformado la cesárea en un recurso “utilitario”, tanto a nivel público como privado?…. 1.- Porque es un servicio médico más caro que un parto natural; 2.- Porque en 45 minutos (a veces menos) el cirujano “terminó” su tarea y en el seguimiento de una labor de parto puede necesitar varias horas para tener al recién nacido en sus manos; 3.- Porque las embarazadas no quieren sentir dolores y muchas rechazan la analgesia en el parto por referencias negativas sobre daños de la anestesia a la madre o al neonato; 4.- Porque en ocasiones el corte vaginal (episiotomía) puede ser tan doloroso como la cesárea, razón por la cual se ha propuesto hacerlo cuando es estrictamente necesario y 5.- Por estar “de moda” con novedosas indicaciones creadas por los que mercadean el procedimiento, por lo que algunas aseguradoras elevaron los honorarios por partos normales, aún por encima de la cesárea, como forma de estimular la vía vaginal para los nacimientos.
Recientemente un funcionario del Ministerio de Salud sugirió el entrenamiento de enfermeras para realizar partos a fin de disminuir el índice de cesáreas en los hospitales públicos, ya que, según su parecer, los médicos y especialistas serían llamados cuando el riesgo del parto y las complicaciones lo ameritaran, remedio que resultaría peor que la enfermedad según podría explicar en mi próxima colaboración atendiendo a lo limitado de este espacio.


COMENTARIOS