PARTICIPACIÓN la clave para la revitalización sostenible de los centros históricos

AREITO05

En la Ciudad Colonial de Santo Domingo se han hecho diversos proyectos de remozamiento de gran parte de su patrimonio edificado, algunos con relativo éxito y otros que por su carácter esencialmente puntuales no pueden blasonar logros de sustancial relevancia. Ninguno ha tenido la suficiente trascendencia para lograr invertir la tendencia hacia el deterioro de la CC. Naturalmente, esta circunstancia no radica solo en los problemas de orden institucional en que han discurrido la diversidad de gobiernos que hemos tenido, sino en las limitaciones que en términos de participación de la comunidad en sus fases de diseño y ejecución han tenido esos proyectos. La tradición centralista y paternalista de los gobiernos centrales y el relativamente pobre involucramiento de los ayuntamientos, son factores que han limitado la participación de los principales agentes comunitarios en dichas intervenciones.
El particular significado histórico de la CCSD, para el país y para el mundo, es un factor potenciador de esa tradición centralista, determinando que el énfasis principal de las intervenciones que en esta se han realizado hayan sido esencialmente conservacionistas, basadas en la restauración de monumentos en la que prevalece casi exclusivamente el saber del técnico espedcializado y que la participación y menos aún, la consideración de los agentes de la de la comunidad no se toma en cuenta. Por eso, además del carácter esencialmente puntual de esas intervenciones, la CC de Santo Domingo ha tenido un sostenido proceso de deterioro durante cinco décadas. El PFTCC busca revertir ese proceso, situando en primer plano la participación comunitaria en su diseño y ejecución.
Sin la participación de la gente en los procesos de regeneración urbana, máxime cuando se trata de centros históricos, difícilmente se podrán impedir los efectos perversos hacen insostenibles esas intervenciones. A tal efecto, el PFTCC, bajo la responsabilidad del Ministerio de Turismo y el auspicio del Banco Interamericano, lleva a efecto una experiencia de revitalización de la CCSD cimentada en la participación comunitaria y de técnicos y profesionales del tema urbano que es inédita en el país. A tal propósito, este Programa ha realizado numerosas reuniones con los diversos agentes sociales de la zona y con diversas instituciones públicas y privadas que allí operan, vistas públicas de su Consejo Consultivo, del que forman parte representantes de las instituciones del Estado que tienen determinadas competencias en la CC y de las juntas de vecinos de esa demarcación.
Se han realizado investigaciones sobre el antes y el después de las intervenciones, en lo relativo a cantidad, calidad y tipos de negocios instalados en la zona, a la programación de nuevas intervenciones y la evolución del impacto de las ya realizadas. Ha abierto un Foro de discusión con especialistas ylos primeros dos encuentros han sido para discutir en términos teóricos y con recomendaciones puntuales, el tema de la gentrificación o el impacto que sobre el acceso a la vivienda y suelo además de los costes sobre los servicios, tienen los proyectos de regeneración urbana. Pero el mayor logro del PFTCC,en términos de participación comunitaria, han sido los talleres sobre la ciudad colonial que quieren susresidentes y los representantes de las juntas de vecinos.
Esta perspectiva de intervención el principio de la colaboración entre el saber técnico/científico y el saber popular, siendo firmes en el reconocimiento del valor de cada uno de esos saberes, sin populismo ineficiente y sin verticalismo ineficaz. Quienes no creen en ese principio impulsan otras perspectivas: el de la tradición verticalista sin participación comunitaria, a pesar de que se ha demostrado que estas hacen insostenible cualquier proyecto de renovación. Al poner la participación de la comunidad como eje central, el PFTCC asume el concepto de las Naciones Unidas sobre la participación en un proceso de revitalización urbana: “el compartir de la gente en los beneficios del desarrollo, la contribución activa de la gente para el desarrollo y el involucramiento de la gente en los procesos de toma de decisión a todos los niveles de la sociedad” (Desai 2001:119).

Dentro de su estrategia de intervención urbana, el PFTCC ha realizado varios talleres de planificación participativa, en el primero se hizo un diagnostico percibido de la comunidad, junto a los técnicos, en el cual esta ha planteado la situación en que se encuentra la CC; estableció sus principales, sus principales fortalezas, los factores que sobre ella se ciernen como amenazas y las oportunidades que esta tiene por la diversidad de sus atributos. En un segundo taller se estableció cómo podría mejorar la zona y cómo podría lograrse; en el tercero, planos en manos, los participantes de las juntas de vecinos y otros miembros de la comunidad hicieron el ejercicio de los proyectos de intervención puntual que quieren en sus zonas.

El diagnóstico percibido por la población es en gran medida consistente con los datos revelas por los diversos estudios que se han hecho de la CC: falta de aparcamientos, debilidad en la recogida y manejo de los residuos sólidos, débil coordinación de los cuerpos del orden y el reducido número de agentes policiales en las calles, los NN de las calles, la permanencia de determinados conflictos de uso de suelo, los fallos del fluido eléctrico, entre otras debilidades. Se consideraron como amenazas, el incremento de la canasta familiar, encarecimiento de los servicios, la práctica de la prostitución, la explotación sexual a menores y la competencia para el turismo que representaría La Habana.

En las fortalezas y oportunidades que tiene la CC cifran sus residentes sus deseos: la que garantice que éstos sean parte importante de la dinámica socioeconómica que genera el turismo en el país, un CC con diversos emprendedores que multiplican la fabricación y ofertaobjetos artesanales, con capacidad de desarrollar las potencialidades del Río Ozama como nueva opción de conectividad entre la CC y los barrios que circundan ese río, con los barrios de su zona norte integrados a la zona céntrica en cuya integración las murallas que lo circundan estén remozadas y convertidas en ruta de paseo, con un dinámico plan dehabitabilidad, con viviendas dignas y al alcance de sus residentes, la peatonización de algunas de sus calles: la Palo Hincado, la Luperón, Salomé Ureña y el cambio de sentido de la circulación vehicular de la avenida Mella.

En diversas reuniones las juntas de vecinos han expresado que desean la continuación de las obras que se han ejecutado, sobre todo de intervenciones en las calles y aceras, pero que para la segunda etapa quisieran que se amplíen los espacios de participación, los talles de planificación son y deberán seguir siendo uno de esos espacios. En esa participación está la clave para la sostenibilidad del PFTCCSD.


COMENTARIOS