Pérdidas económicas del huracán Irma

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La naturaleza pasa factura, su valor aumenta con el deterioro del ambiente. El huracán Irma vino y se fue, no produjo el impacto y costo esperados, el ojo y la tromba recorrieron la costa norte mar afuera a ciento cincuenta kilómetros. Pero su estela de vientos produjo pérdidas económicas que debe cuantificarse, se necesita un número consolidado que nos diga lo que se perdió.
En la práctica la suma de dos componentes. Uno, el costo de reconstruir y reparar viviendas, carreteras, puentes, telecomunicaciones, instalaciones eléctricas, acueducto, patrimonio ambiental, etc. La metodología de cálculo es sencilla, se trata del análisis de la brecha de lo que destruyó, diferencia entre la infraestructura antes del Irma y la que tenemos. La construcción del número debe hacerse por monedas, proyectos y programas, basado en informaciones primarias reportadas Obras Públicas, Agricultura, Industria y Comercio, y demás instituciones públicas.
Los resultados, la magnitud del daño, debe publicarse, diciendo, además, de dónde saldrán los fondos para la reconstrucción, los trabajos cuándo se iniciarán, y si los fondos estaban o no presupuestados para otros fines. De ser lo último, implica que se posterga la ejecución de proyectos aprobados por el Congreso para atender los gastos extraordinarios, lo que también debe saberse.
Aunque se han formado varias comisiones, el cómputo de lo que teníamos y de lo que se perdió, es decir, del número consolidado, es un asunto del Ministerio de Economía, para evitar, además, que comisionados comiencen a dar informaciones contradictorias, como sucede siempre.
Como no existe reserva presupuestaria que evite endeudar al país y/o sacrificar el gasto social cuando se financie el gasto extraordinario, los causados por Irma se cargarán al presupuesto de este año, lo que implicará aumentar el déficit fiscal.
. Lo positivo es que la reconstrucción generará flujos de ingresos adicionales que compensarán las pérdidas del segundo componente que explico a continuación, garantizando que el crecimiento del PIB cierre alrededor de su potencial, y que la recaudación del gobierno mantenga el ritmo ascendente de los últimos tiempos por el trabajo de la Dirección General de Impuestos Internos.
En efecto, el número consolidado estaría incompleto si no incluyera pérdidas por interrupción en los flujos económicos. Por más de un día Irma paralizó el normal desenvolvimiento de los circuitos económicos en los sectores agrícola, industrial, turismo, electricidad, comercio y en los demás, con pérdidas de ingresos para empresas, familias y el gobierno.
Nadie trabajó por lo menos el jueves, mientras viernes y sábado las actividades se reanudaron, pero a media.
Como un día de trabajo (medido a través del PIB) tiene un valor aproximado de US$200 millones, por lo menos en US$300 millones podría estimarse los ingresos que perdieron empresas, familias y gobierno por la interrupción del flujo en los circuitos económicos.
Que sumado al costo de reconstruir lo dañado, nos damos cuenta de que es de consideración la pérdida total, el número consolidado.
Que sería un error minimizarlo, aunque relativo al PIB corriente no sea comparable con la pérdida del huracán David que entró por Haina, ni con la de San Zenón que Trujillo aprovechó para consolidarse en el poder.
Tenía dos semanas en el poder.


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