Plan de Alfabetización: no todo se debe politizar

Millizen Uribe

Uno de los grandes retos que tiene la República Dominicana como nación es lograr la diferenciación, en la práctica, de Estado y de Gobierno. De política y de politiquería.
En tiempos de campaña electoral “a la dominicana”, estas líneas suelen difuminarse mucho más.
Por ese y otros factores consternó que el sábado varias personas lucieran atuendo de graduandos y, en efecto, participaran en la graduación de 2,500 supuestos alfabetizados, en el Plan de Alfabetización Quisqueya Aprende Contigo.
No obstante, cuando una periodista de CDN, canal 37, les preguntó si sabían leer y escribir y por qué estaban ahí, respondieron que no estaban alfabetizados y que simplemente los llevaron a una actividad del Gobierno. En la intríngulis de este hecho, saltan a la vista el uso ultilitario de la personas y el uso politiquero del programa.
Sobre lo primero habría que lamentar que como praxis política en el país se siga imponiendo el manejo amorfo, disperso, que concibe a las personas como masas, ignorando la responsabilidad que le atañe a la política en la formación de conciencia.
En relación al plan, es lamentable que una iniciativa tan justa y necesaria, como es la alfabetización de todos los dominicanos, quienes tienen derecho por demás a la educación y al conocimiento, se use con fines electoreros evocando la filosofía del “entren to”, que privilegia la cantidad y no la calidad.
Ojalá que en vez de seguir buscando la fiebre en la sábana, quienes fallaron esta vez entiendan que en el camino hacia el poder no todo es válido.
Y ojalá que de manera colectiva, como nación, aprendamos a colocar los intereses del país por encima de los intereses personales, comerciales y partidarios, entre tantos otros.


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