Plásticos en Constanza, un problema que afecta los ríos y presa de Pinalito

Así estaba el lago de la presa de Pinalito hace pocas semanas con un volumen considerable de desechos mayormente de plásticos.

El mayor volumen de los plásticos que se manejan en Constanza van a parar a los ríos y a la presa de Pinalito. Se trata de un gran volumen de envases de productos químicos que se utilizan en los cultivos y en los que se sirven alimentos y bebidas para un estimado de 30,000 obreros por día.
A pesar de esta realidad este municipio no ha tenido con un plan de manejo de desechos plásticos ni agrícolas, los cuales son tirados en las propias parcelas y en las riberas de los afluentes.
Tampoco existe una conciencia entre los agricultores para la correcta disposición de los envases que tienen restos de pesticidas que contaminan las aguas y los suelos y tardan años en degradarse.
Es por tanto que el Consejo Ambiental de Constanza empuja una iniciativa para la recolección, disposición y reciclaje de plásticos en este importante municipio agrícola.
Demanda. Todos los productos agrícolas vienen empacados en galones, botellas, fundas y sacos plásticos. Los importadores los traen en tanques y luego los envasan en plásticos para su distribución, explica María Reina Mena, empresaria agrícola y presidenta del Consejo Ambiental de Constanza.
En el caso de los cultivos se usan grandes sabanas plásticas como cubierta de suelo y para hacer túneles en cultivos de fresas, ajíes y tomates.
Adicionalmente están los envases tipo fon donde se sirven los alimentos y bebidas de los obreros agrícolas. “Un estimado de 30,000 obreros trabajan a diario en el municipio que usan igual cantidad de platos, cubiertos y botellas de aguas y refresco y todo se deposita en las orillas y las parcelas además de los envases de insumos agrícolas”, explicó Johnny Marte, secretario del consejo, al afirmar que es uno de los problemas graves problemas que tienen en Constanza.
La presa, gran receptora. Estos desechos son arrastrados a los diversos afluentes del municipio agrícola, ya que muchas plantaciones están en zona con pendientes o simplemente los agricultores los tiran de forma indiscriminada.
Uno de los grandes receptores de todos estos desechos contaminantes es el río Tireo, que alimenta la hidroeléctrica de Palomino, presa que siempre tiene un gran volumen de plástico en su lago.
“El problema es para luego limpiar la presa se necesitan grandes equipos y personal. Las agroquímicas no ayudan y hasta el momento solo se han lucrado, por eso surge la idea de que se eduquen y recojan los desechos”, expresó Mena.
Ocasionalmente voluntarios recolectan desechos en la presa, pero se trata de un trabajo que requiere una fuerte logística y un lugar para acopiar el material retirado. Además que es una zona de acceso difícil.
Iniciativa. Preocupados por esta situación se ha creado el Programa Comunitario de Gestión de Desechos Sólidos en Constanza que impulsa el Consejo Ambiental que ha buscado alianza con otros sectores.
Mena, coordinadora de la iniciativa, dijo que han tenido dificultades para el inicio por el poco apoyo de autoridades, productores y empresas, tras lamentar la falta de planes de manejo de los desechos, ya que esa contaminación afecta a todo el ecosistema.
Deploró que solo se piense en el lucro de agricultura sin pensar que un ecosistema sano es garantía de la misma.
Detalló que han solicitado apoyo de los ministerios de Agricultura, Obras Públicas y Medio Ambiente para nombramiento del personal que estaría en los centros de acopio, logística y campañas de educación ambiental para productores, empresas, estudiantes y organizaciones comunitarias.
Hasta el momento solo Medio Ambiente ha colaborado con la designación de técnicos para un estudio sobre cantidad y tipo de envases que se usan en las plantaciones y de ahí diseñar estrategias para el manejo correcto.
También está pendiente apoyo del proyecto Dominicana Limpia. Las demás entidades del Gobierno aún no han dado respuestas.
Cree que Constanza puede ser un referente para el proyecto Dominicana Limpia que promueve el Gobierno y los cabildos.
El programa también conocido como “Campo limpio” cuenta inicialmente con dos centros de acopio, uno en La Culata y otro en Tireo. Para su construcción han aportado recursos 17 empresas agroquímicas y la Asociación Nacional de Fabricantes e Importadores de Productos Fitosanitarios Agrícolas.
Mientras los terrenos fueron donados por la junta de vecinos, en el caso de La Culta, y Mena y su familia el de Tireo.
Sin embargo la Unión Nacional de Productores Agrícolas, la más grande la zona, no aportó recursos alegando que había invertido fondos en un proyecto de desarrollo rural.
Mena explicó que la idea es que desde las plantaciones se dispongan los plásticos en un lugar para luego ser llevados a los centros de acopio y allí aplicarle la técnica de triple lavado a aquellos con restos de químicos y posteriormente reciclados para reutilización.
Este proceso requiere de alianzas con empresas recicladoras y cabildos, ya que los dos centros de acopios del municipio no podrán almacenar todo el volumen de plásticos que se generan en la industria agrícola.
De ahí que Mena y Marte confían en que más sectores se sumen a la iniciativa y que el nuevo ministro de Medio Ambiente mantenga el apoyo iniciado por el renunciante Francisco Domínguez Brito. “Queremos descontaminar el valle de estos desechos; es un problema que merece enfrentar con urgencia y seriedad”, expresó Marte.