Políticas públicas de la educación superior

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Se percibe en el ambiente nuestro cierta falta de concordancia entre el producto de nuestro sistema de instituciones de educación superior y las demandas de la sociedad; también, cierto debilitamiento de la interacción entre lo que se enseña en las casas de altos estudios con la economía del país y con los eslabones de la producción nacional. Al enfocar este problema es oportuno tener en cuenta no solamente las demandas de la sociedad y los inconvenientes que surgen en la reproducción de mano de obra calificada sino también en particularidades específicas a saber: el grado de dependencia de la formación de los egresados de las universidades y de las demás instituciones de educación superior con respecto al desarrollo económico del país y la estrecha interacción entre las fases de reproducción de la mano de obra calificada y los años que transcurren entre las manifestaciones de sus resultados.
La efectividad del sistema de instituciones de educación superior debe enfocarse a la luz de la efectividad del trabajo de sus egresados y en estrecha relación con las tareas que se llevan a cabo en sus aulas y laboratorios de clase.
Una educación superior de calidad trae consigo un alto costo de los estudios. Los esfuerzos que aquí hemos venido realizando en favor del mejoramiento del sistema resultarán inútiles si el Estado dominicano no aporta los recursos económicos necesarios para tal fin. El proceso de modernizar nuestras instituciones públicas de educación superior con miras a ponerlas a la altura de las mejores universidades de la región costará miles de millones de dólares. ¿Dispondrá el Estado dominicano de suficiente recursos económicos para llevarlo a feliz término? Si la respuesta es no, ¿a cuáles otras fuentes de financiamiento podríamos acudir?¿Qué pasaría si el Estado dominicano se viera imposibilitado de sostener la Universidad Autónoma de Santo Domingo y la mayoría de padres de familias impedida de costear los estudios de sus hijosen una universidad privada de altos estándares? Ocurría que tendríamos que retrotraernos al viejo modelo napoleónico de universidad de élite.
Si esto llegara a suceder, la mayoría de nuestros jóvenes vería desaparecer sus esperanzas de una vida mejor.
A continuación algunos datos sobre la Pontificia Real y Autónoma Universidad de Santo Domingo: más de 100 mil graduados desde el año 1961 hasta el 2016; más de 12 mil egresados por año; única del país en materia de ciencia, filosofía, geografía, estadística, sociología, cine, entre otras. Lo más importante: la UASD es la principal impulsora de la movilidad social y la más defensora de los más altos valores patrios. Dispone de diecinueve recintos, incluyendo su Sede Central en la ciudad de Santo Domingo. De los proyectos concursales de investigación científica ofertado por el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, la mayoría son ganados y ejecutado exitosamente por los investigadores de la Universidad Primada de América. La población estudiantil de la UASD sobrepasa los 200 mil estudiantes, siendo la cuarta más poblada de la América Española y el Caribe. El propósito de esta breve descripción de la UASD es destacar su valor estratégico que impulsa a la mayoría de nuestros jóvenes y que al fin y al cabo definen su porvenir.
Para definir qué cambiar y qué conservar en la UASD debemos de partir de un claro conocimiento de sus actuales condiciones y establecer después cual es el perfil que deseamos para ella. En la actualidad, hemos venido realizando diversos esfuerzos para reunir y unificar la información pertinente y ya contamos con diversos estudios y ensayos respecto a las características, problemas y tendencia, no sólo de la UASD sino de todo nuestro sistema de instituciones de educación superior.