Politólogo valora norma; cree tiene luces y sombras

14_08_2018 HOY_MARTES_140818_ El País4 A

El politólogo y exmiembro de la Junta Central Electoral (JCE), José Angel Aquino, afirmó ayer que una de las disposiciones más importante de la Ley de Partidos, es la que obliga a esas organizaciones a renovar cada cuatro años sus autoridades con la participación de las bases.
Asimismo, consideró como uno de sus aspectos más críticos, el relativo a las precampañas y al financiamiento de los partidos.
En su opinión, el segmento mejor articulado de la nueva legislación son los primeros capítulos, donde se plantean los principios que deben regular a las organizaciones políticas en el marco del sistema democrático.
La Ley de Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos fue promulgada ayer por el Poder Ejecutivo, tras casi 20 años de permanencia en el Congreso Nacional.
Para el politólogo, otros aspectos positivos de la ley son también el que prohíbe la captación y designación de dirigentes al margen de los organismos y bases partidarias, siempre respetando los estatutos internos; y el que obliga a los partidos de nuevo reconocimiento a participar solos en su primera experiencia electoral, entre otros.
Dijo que además es “altamente positiva” la disposición que prohibe la afiliación de determinados funcionarios públicos, incluidos miembros de la Policía y el Ejército, del Poder Judicial, Ministerio Público, Tribunal Constitucional, y Junta Central Electoral (JCE), entre otros, a los partidos políticos.
Entre el amplio catálogo de derechos y deberes que corresponden a los miembros de los partidos, resaltó el derecho a la información, a la fiscalización, el derecho de defensa y otros contenidos en el artículo 30 de la nueva ley.
Fracasa en costo política. Dijo que la Ley avanza en cuanto a su definición, la propaganda permitida y la prohibida, pero “fracasa” en promover la reducción del costo de la política, pues permite un gasto de RD$70,000 por elector en el nivel presidencial.
“Eso equivale a decir que, tomando en cuenta un padrón electoral que ronda los 7 millones de electores, cada aspirante a una candidatura presidencial podría gastar unos RD$490 millones”, significó.
Agregó que en el nivel congresual, para el que se permite un gasto de RD$60 por elector, “en las demarcaciones más pobladas y donde se eligen más parlamentarios como Santo Domingo, Distrito Nacional y Santiago, el gasto permitido será entre RD$50 y 100 millones por aspirante”.
Financiamiento partidos. Criticó que se mantenga el mismo esquema de financiamiento político (80-20), en perjuicio de los más pequeños y los emergentes; que se permitan contribuciones de personas jurídicas sin excluir siquiera a las sociedades comerciales que sean contratistas del Estado; la cuota de la juventud quedó corta (10%).
Consideró acertada que la JCE, las primarias en caso de que los partidos así lo decidan, pero no de manera simultánea con padrones diferentes.
En cuanto a las sanciones, dice, son flojas.


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