Por más testimonios

11_06_2018 HOY_LUNES_110618_ Opinión10 A

Julio Escoto Santana, en el año 1994, invitó a los forjadores del Movimiento Clandestino 14 de Junio, a conmemorar el 35 aniversario de su fundación con una masiva presencia pública. Pretendía que los más jóvenes conocieran los detalles de la tiranía. Sincero como siempre ha sido, el abogado, uno de los tantos jóvenes víctima de la represión trujillista.
Hizo la exhortación en la presentación del libro de Ramón Blanco Fernández: “1J4: De Apariencia a La Esencia”. Convencido de la necesidad de divulgar desde la experiencia la magnitud de lo vivido, invitó a sus compañeros de lucha y sufrimiento a romper el silencio. 24 años después de aquel exordio, el militantecatorcista presenta: “Mi Testimonio 1J4: la súplica de mi padre y mis trágicas vivencias de la tiranía trujillista…” El acopio de vivencias es otro aporte a la bibliografía para comprender la dimensión de la Era de Trujillo. Tiene, como otros textos especializados en el tema, la riqueza invaluable del testimonio. No es la elucubración acomodaticia que exalta o deshonra según las apetencias circunstanciales.
Con la publicación de su libro cumple con la solicitud, casi suplicante, que hiciera en el 1994, el autor.
El relato de la tortura fue acallado durante mucho tiempo. Las razones más que comprensibles: rubor, temor. Los efectos de la vesania de los torturadores estaban en las tertulias familiares, en el dolor de la parentela. Entre la intimidad, el desprecio y el espanto se resolvía aquello. Ocurrió desde el 1930, con episodios dantescos en el 1949, 1959 y cuando fue develado el movimiento clandestino 14 de junio. Luego fue la furia post tiranicidio con ribetes infernales.En la medida que se multipliquen los testimonios y se difundan de la manera adecuada podrá enfrentarse tanta frivolidad cuando del trujillato se habla. No es preciso injuriar sino conocer, exponer, de esa manera la evaluación de las personas que no vivieron aquello será equitativa. Argüir escasez de información es un desatino. Datos hay más que suficientes, la clave está en despertar el interés para la ponderación de los hechos, seducir a tantos que se conforman con repetir sandeces e inexactitudes. Procurar másargumentos y menos opinión. Ezequiel Spector en Malversados- PenguinRandomHouse 2018- manual de moda entre algunos estrategas políticos, distingue entre opinión y argumento. “Una opinión puede o no ser acertada. Un argumento es una opinión que además está fundamentada. Tanto los argumentos como las opiniones pueden enriquecer el debate. Los primeros nos permiten demostrar al otro por qué está equivocado o comprender por qué nosotros mismos estamos equivocados. Una opinión puede inspirarnos a dar argumentos para defenderla o refutarla…” Emoción y argumentos sería la perfecta combinación para que el tema esté en la agenda, atraiga, entusiasme. Para que la labor iniciada por el Museo Memorial de la Resistencia Dominicana sea permanente y las actividades que realiza en procura de la verdad histórica, emblemáticas, únicas, se extiendan por doquier. Personas que nunca contaron su padecer durante la tiranía y durante los 12 años, que además pensaron que su dolor a nadie importaría, han encontrado refugio y logrado eco en esas tenidas trascendentes del MMR. Décadas después se convencen de la categoría política de sus penas y aportan al Nunca Más que debe ser oración cotidiana en nuestra sociedad.La era de Trujillo marcó generaciones de connacionales. Están los datos, los cómplices, señoras y señores envilecidos, a los pies del sátrapa, rendidos por el miedo, la cobardía o el disfrute. Con sus culpas escondidas tras el armiño ridículo que simulaba grandeza, aunque el calor fuera sofocante. La sangre salpicó estirpes vigentes, impertérritas, sin la menor contrición y con esa nostalgia patética que no saben encubrir. Confundir no es posible, asumir que aceptan es más difícil. Muchos no quieren escuchar, leer, ni comprobar oprobios. Balbucean como plegaria “Viva el Jefe”, sin mirar alrededor porque no temen la reacción. Los testimonios retan. Necesitamos más. Reconocimiento a Julio Escoto Santana a su valor de antes y de ahora.