¿Por qué el presidente de CODUE pidió perdón a los pastores?

CODUE

El presidente del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica (CODUE) pidió hoy  perdón y tendió un ramo de olivo a los hermanos y compañeros, que la semana pasada emitieron un comunicado público en el que desautorizaban su liderazgo ante la sociedad y a lo interno de las iglesias evangélicas.

El pastor Fidel Lorenzo, dijo que luego de haber leído las declaraciones de la semana pasada de los líderes cristianos que firmaron el comunicado desvinculándolo de su persona y de CODUE, aprovecho la ocasión para hacer un llamado a la paz y la armonía entre el cuerpo de Cristo.

“Quiero de manera pública, teniendo a Dios como testigo y al pueblo dominicano, pedir perdón por el malestar causado en esos hermanos, algunos de mis comentarios en escenarios diversos”, añadió Lorenzo Meran.

Hablando en rueda de prensa el presidente de la entidad, sostuvo que su meta como líder cristiano de más de 25 años de servicio en diferentes ministerios y denominaciones, nunca ha sido representar a título personal al pueblo evangélico de la República Dominicana, ni mucho menos a mis hermanos queridos que son pastores, obispos, representantes de entidades de servicios, y apóstoles.

Estuvieron acompañando al pastor Fidel Lorenzo: Adolfo Mateo, presidente del Consejo Nacional de Confraternidades de Pastores (CONACOPE), Cándido de Jesús, rector de la Universidad Federico Enríquez y Carvajal (UFHEC) ;y los apóstoles Vladimir Moour, Rolando Metivier , y el pastor Carlos Vicente Barranco.

Lorenzo dejó claramente establecido que el pueblo cristiano evangélico del país, tiene quien les represente y se llama el glorioso Señor y Salvador Jesús, en quién cada seguidor debe fijar su atención como lo establecen las Sagradas Escrituras en el libro de los Hebreos capítulo 11: 2.

“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”.

El presidente de la CODUE, explico que las situaciones de discordia y la contienda, no deben tener sentido entre los que se consideran y tratan como hermanos en Cristo, a los cuales el mismo Maestro de Nazaret nos manda a no enseñorearnos sobre los otros, sino para ser servidores en cumplimiento a lo establecido en Mateo 20:20-28: “Así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos”.