Porque todo se tiene que definir en solo 75 días

MARIEN ARISTY CAPITÁN

Cual jarro de agua helada, la Junta Central Electoral (JCE) le acaba de complicar la jugada al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) al obligarle a decidir, en un plazo de 75 días (dos meses y medio), qué tipo de primarias y de padrón será el que utilizará para elegir a los candidatos que terciarán en las próximas elecciones.
La guerra que lograron evitar al acomodarles la Ley de Partidos con aquello de que cada partido sea libre para elegir si opta por las primarias y si usará padrón abierto o cerrado será librada antes del 4 de noviembre (si es que la resolución fue notificada a los partidos el mismo día 21, que fue cuando la dio a conocer).
Para el partido oficial, que se divide entre la repostulación del presidente Danilo Medina (por necesidad nacional, como con Joaquín Balaguer) y el regreso del expresidente Leonel Fernández (los otros aspirantes, al parecer, tan solo pueden soñar), será bastante complicado buscar una nueva fórmula que pueda contentar a las dos fieras que se disputan la hegemonía del partido.
El padrón es fundamental para cada uno de ellos: Danilo, que al parecer no está seguro de alcanzar la cuota dentro del partido, las quiere abiertas; y Leonel, pensando que le detendrá, cerradas. Así las cosas, dentro de nada veremos a los “peleístas” comprando sus guantes y subiendo al ring. ¿Se valen las apuestas?
En el Partido Revolucionario Moderno (PRM) todo parece estar más claro porque el partido dijo que serán cerradas. Hipólito Mejía, sin embargo, coquetaba con las abiertas. ¿Insistirá en ello? De ser así, algo que puede pasar, también habrá guerra. Dentro de poco lo veremos.