Preservemos a Taiwán

Ubi Rivas.

En una actitud inelegante ante Taiwán, el presidente Danilo Medina asistió este día nueve a la Zona Franca Industrial Río Sur, en el municipio de San Antonio de Guerra, para inaugurar la Kingston Aluminio SRL, la primera industria de la República Popular de China en nuestro país, adelantando que invertirá US$870 millones.
La novedad, se presume causó preocupación en la embajada de la República de China de Taiwán en nuestro país, con quien hemos sostenido por 70 años las relaciones más que óptimas, aportándonos una cornucopia abundante de beneficios imponderables.
Las inversiones extranjeras reguladas por las leyes nuestras es claro que serán siempre bienvenidas, y debe ser la actividad fundamental de nuestras misiones diplomáticas y consulares.
El presidente Medina, por elemental delicadeza, debió disponer que en nombre de nuestro gobierno lo representase o el Ministro de Industria y Comercio o el titular de Zonas Francas, excluyéndose él, y no crear la no diplomática manifiesta preocupación de Taipei, a quien los dominicanos estamos muy contestes de su rol predonderante en todo el inventario de asistencia técnica y aportes de valiosos recursos en varias áreas, padrino de INFOTEP, una de las más trascendentes.
El diario El Día del día nueve desplegó una página ilustrativa edificando los intercambios comerciales entre nosotros y la RPCh, US$2,338,854.00 millones importados versus US$119 millones exportados, un desbalance descomunal, mientras el intercambio con Taiwán trepa a solo US$197 millones en 20l6.
El interés en nuestras relaciones comerciales con la RPCh es evidente que no se decantan por la simples exportaciones, como tampoco con Taiwán, pero resultan perjudiciales con Pekín,
Pasar raya, y analizar conveniencias, desestimando intereses personales de José Clase, Fernando Capellán y Félix García Castellanos, que auspician relaciones diplomáticas con Pekín.


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