Prima discriminación racial en el país

El negro es relegado en los ámbitos social, económico, profesional e incluso, residencial de la República Dominicana, según la antropóloga Soraya Aracena, quien pronunció un discurso sobre “La negritud dominicana en el siglo XXI”, en el seminario internacional “La Ruta del Esclavo”, que finalizó el pasado viernes en esta capital.

Como prueba de esa situación, Aracena dijo que la mayoría de los profesionales negros tienen puestos secundarios en la República Dominicana, en relación con los blancos.

Explicó que la pobreza del país es negra, ya que esa población, en la mayoría de los casos, está privada de una formación profesional indispensable, en tiempos de la globalización.

Criticó las repatriaciones de dominicanos hacia Haití, cuando son confundidos con haitianos y dijo que a muchos niños descendientes de haitianos nacidos aquí, se les niega la documentación necesaria, lo que les impide la inserción social.

Expresó que a pesar de las vejaciones a los negros, muchos, a base de una férrea voluntad, se han destacado en las letras, política, música, artes plásticas y deportes y citó el caso del extinto líder político, José Francisco Peña Gómez.

A su juicio, otros talentos negros son Adolfo Nadal Walcot, dibujante descendiente de cocolos, la atleta Juana Arrendel y el beisbolista Sammy Sosa.

En el campo de la danza, mencionó a Marily Gallardo, cuyos bailes en su mayoría se remontan a ese pasado asociado a Africa; en la cultura, a Mateo Morrison y Celsa Albert; en la música, a Joseíto Mateo, Johnny Ventura, Félix del Rosario y Xiomara Fortuna, y en la poesía, a Juan Sánchez Lamouth y Norberto James.

Señaló que los descendientes de los negros luchan por imponerse y ser aceptados como los blancos, debido al prejuicio racial impuesto por las potencias colonizadoras.

Indicó que pese a que los negros, en más de una ocasión, se han levantado en pro de sus derechos, una gran parte de la población dominicana los rechaza.

De su lado, Luisa Mateo Dicló sostuvo que las expresiones con que se suele llamar a “una persona afrodescendiente”, como trigueño, mulato, indio claro, negrito, cacao o moreno, son subterfugios de la creatividad popular y de la necesidad de ocultar dos realidades, la blanca, la cual tiene poco asidero a simple vista, y la negra, que dijo resplandecer.

Indicó que eso da como resultado una mezcla “donde se acude al salvamento de la presencia blanca, un esfuerzo por blanquear la presencia negra, con supremacía del componente étnico-racial africano”.

Criticó la discriminación del blanco hacia el negro de procedencia africana, así como el discurso de los que piensan que los dominicanos son iguales, sin distinción de raza y credo.

Mateo Dicló pronunció una conferencia sobre el “Impacto sociocultural de la trata y esclavitud, conciencia social de los afrodescendientes”. En el seminario internacional participaron profesores del país, Cuba, México, Guadalupe y Martinica.