Primarias “trujuntas” y calidad del gasto

En lugar de seguir con el debate estéril si primarias abiertas o cerradas con el que instancias gubernamentales pretenden entretenernos para desviar atención para no encarar delicadas situaciones nacionales, instancias responsables de la nación deberían propiciar un sistema más acorde con lo establecido en nuestra Constitución que además contribuya a mejorar la pésima calidad del gasto público que estamos padeciendo.
Ello pudiera ser un sistema entornado, entrecerrado o entreabierto, equivalente al dominicanismo trujunto; consistente en procesos en los que estén excluidas personas que reciben recursos del Estado-empleados públicos, subsidiados, contratistas, suplidores, etc.– que distorsionan la imparcialidad de primarias abiertas, las cuales en determinadas ocasiones han sido propiciadas y/o practicadas, por todos los partidos.
Avalamos esta propuesta en las siguientes disposiciones de nuestra Constitución:
– El derecho a la igualdad para todas las personas consagrado en el art. 39 determinante de la “misma protección y trato de las instituciones… sin ninguna discriminación…”.
– Todos los dominicanos, desde el Presidente de la República hasta el más humilde ciudadano, tenemos el deber, de “velar por… la calidad de la democracia, el respeto al patrimonio público y el ejercicio transparente de la función pública” (Art. 75.12).
– El Estado está obligado a “promover las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad sea real y efectiva” (Art. 39.3).
– El Presidente de la República está obligado a “velar por la buena recaudación y fiel inversión de las rentas nacionales” (Art.128.2.e).
– Los partidos políticos deben “contribuir, en igualdad de condiciones, a la manifestación de la voluntad ciudadana, respetando el pluralismo político” (Art. 216.2).
El interés del gobierno en primarias abiertas radica en la posible utilización de los casi dos millones de dependientes-empleados públicos, subsidiados, contratistas y suplidores-para condicionar resultados a su favor. sobre ellos disponen cédulas de identidad que suelen cruzar con los padrones electorales de la JCE y/o los partidos. Así, garantizan su triunfo.
Este es precisamente el temor de la oposición de aceptar las primarias abiertas y la razón para postular cerradas.
Pero si se excluyeran los dependientes del gobierno de las votaciones, se eliminaría la principal razón que empañan la imparcialidad de primarias abiertas.
Con ello no solo se estarían cumpliendo disposiciones constitucionales relativas a igualdad, creación de condiciones para que sea real, calidad de la democracia, respeto al patrimonio público, transparencia de función pública, respeto a la voluntad ciudadana y pluralismo político.
Se estaría dando ejemplo, además, de buena y fiel inversión de rentas nacionales, emplazando al presidente Medina a velar por la calidad del gasto, como es su obligación, dejando de utilizar recursos públicos en motivaciones partidistas y personales.


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