Primera Dama entrega casas e iglesia Duvergé

La Primera Dama junto a una de las felices propietarias.

La Primera Dama, Cándida Montilla de Medina, entregó ayer 21 viviendas a igual número de familias de Vengan a Ver, y la remodelación de una iglesia en Duvergé, obras solicitadas por estas comunidades.
Una nota explica que las casas, en block y madera, fueron construidas por el Instituto Nacional de la Vivienda (Invi), como parte de un acuerdo.

Igual, dice, el Plan Social de la Presidencia, previo levantamiento de necesidades de las familias hecho por el Despacho de la Primera Dama, dotó las viviendas con camas, neveras, estufas, televisores, abanicos, lavadoras y utensilios de cocina y dispuso camiones para la entrega de raciones alimenticias.

La primera dama recorrió la vivienda entregada a la señora Trigidia Féliz Cuevas, le preguntó cómo estaba y le deseó que disfrute de su nuevo hogar junto a su familia.

De acuerdo con el texto, las entregas fueron recibidas con expresiones de alegría y satisfacción y la alegría aumentaba por la promesa cumplida de Montilla de Medina, que gestionó el asfaltado de las calles.

Expresa que las antiguas casas eran techadas de cana, de yagua y con paredes de palma, sin sanitarios, con fogones de leña.

Acompañaron a la primera dama los directores del Invi, Mayobanex Escoto, y del Plan Social de la Presidencia, Iris Guaba.

Participó la gobernadora Altagracia González Heredia, y el alcalde de Vengan a Ver, David Vólquez.

“En ambos actos hubo cortes de cinta, de parte de Montilla de Medina y palabras de bendición a cargo del sacerdote Luis Miguel González”, dice la nota.

Vólquez agradeció al Gobierno el antes y el después de la comunidad.

Aseguró que esto le cambia la vida, la manera de vivir a todas estas personas que vivían de una forma paupérrima y ahora pueden contar con una vivienda digna, agradeció al Despacho hacerse eco de una petición que le hicieran porque las personas están en sus casas, felices.

“No cabe tanta alegría en mi corazón”, expresó Cecilia Castillo Mercedes, de 39 años, con cuatro hijos, al recibir su nueva vivienda con sus ajuares.

Vivía en una casa alquilada, no tenía dinero para pagarla y sus hijos no podían dormir por las molestias de los alambres en las camas.