Procompetencia se esfuerza por regular mercados

Iván Gatón, Nilka Elisa Jansen, Yolanda Martínez, Juan Bolívar Díaz, Víctor Eddy Mateo Vásquez, Juan Rafael Reyes y Marino Hilario.

Los abusos de posición dominante, cárteles empresariales que acuerdan precios, y prácticas de competencia desleal son las denuncias más frecuentes que recibe Procompetencia, una entidad que tiene que lidiar además con ciertas trabas del sector que está llamado a defender, el empresarial.

Así lo explicaron Yolanda Martínez, presidenta del Consejo Directivo de ese organismo, y Nilka Elisa Jansen, directora ejecutiva de la institución, quienes presentaron un bosquejo de las complejidades del mundo empresarial en el contexto de la competencia.
Martínez explicó que, en cuanto a la forma, no tiene nada de malo que una empresa tenga una posición dominante a partir de la magnitud de su capital, de lo que tributa y de los empleos que genera.
El ilícito se encuentra cuando esa empresa utiliza su poder para impedir que los competidores puedan desarrollarse, afirmó Martínez al participar en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio.
“Se incurre en un ilícito tipificado en la Ley General de Competencia en tanto se establecen zancadillas para los que están participando en ese mercado”, dijo.
Jansen, al referirse al mismo tema, expresó que se determina que una empresa abusa de su posición dominante cuando controla el acceso a la materia prima, establece precios sin importar cómo reacciona el mercado, vende sus productos de forma atada al obligar a comprar un segundo producto, le impone a los distribuidores que vendan solamente sus productos, o se niega a venderle a un agente económico sin justificación, solamente para que no crezca y sea su competencia.
“Es bueno ser una empresa grande, pero el tema es que usted no puede maltratar a sus competidores, y sobre todo, maltratar a los consumidores”, expresó.
En cuanto a los cárteles empresariales Jansen dijo que son mecanismos que utilizan las empresas para fijar los mismos precios de determinados productos, lo que redunda en detrimento de otros competidores y de los consumidores.
La competencia desleal es otro de los ilícitos que se investigan en Procompetencia, y en ese sentido Jansen explicó que en la mayoría de los casos tienen que ver con el área de los medicamentos y el registro sanitario.
“La competencia desleal son esos roces que ocurren en el mercado entre competidores por publicidad engañosa, violación de secretos empresariales, y la que más hemos tenido hasta el momento es por violación a otras normas como la Ley de Salud por el tema del registro sanitario y normativas tributarias.

“Actualmente tenemos en curso cinco investigaciones, dos de oficio, sobre los medicamentos, mercado de la harina, sobre las casas de conductores vinculadas al sector seguro, y de competencia desleal en el sector salud por violación a las normas”, expresó la funcionaria.
Sobre las sanciones que se aplican por posiciones dominantes y cárteles empresariales Martínez dijo que se estipulan hasta 3,000 salarios mínimos del mercado que se investiga.
“Sobre la competencia desleal desafortunadamente la ley dejó fuera de las atribuciones de Procompetencia poder establecer sanciones económicas, pero no significa que no podamos evaluar los daños a terceros”, refirió.
Procompetencia por dentro. Martínez explicó que el Consejo Directivo que preside comparte la función de abogacía, sin embargo, en cuanto a defensa de la competencia, que es la parte de las investigaciones, el Consejo no se inmiscuye ni conoce cuales son las diligencias que hace la Dirección Ejecutiva.
“Como Consejo tenemos que guardar una equidistancia de las posiciones y de las opiniones y hallazgos de la Dirección Ejecutiva, porque tenemos que escuchar a los agentes involucrados y salvaguardar sus intereses”, explicó.


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