Prohíben médicos y funcionarios dar declaraciones a medios

Fachada del Ministerio de Salud Publica.
El país/ Hoy Aracelis Mena 12/03/2013

Los médicos y funcionarios del Hospital Infantil Robert Reid Cabral que den información no autorizada a los medios de comunicación son pasibles de ser sancionados con la suspensión de sus funciones, sin disfrute de sueldo, por hasta 90 días. Así consta en una comunicación emitida por la Dirección del Hospital Robert Reid Cabral, en la que se argumenta que se tomará esa medida de conformidad con la Ley de la Función Pública, específicamente las disposiciones del artículo 83 y su numeral 7.
El artículo 83 establece que “Son faltas de segundo grado cuya comisión da lugar a la suspensión de funciones por hasta 90 días, sin disfrute de sueldo, difundir, hacer circular, retirar o reproducir de los archivos de las oficinas documentos o asuntos confidenciales o de cualquier naturaleza que los servidores públicos tengan conocimiento, por su investidura oficial, todo esto sin menoscabo de lo establecido en la legislación”.
En carta enviada a todo el personal del Robert Reid, firmada por su director, el doctor Ricardo Elías Melgen, se les advierte que deben abstenerse de declarar, divulgar e informar a cualquier medio de comunicación temas relacionados con el hospital, que conlleve confusión a la opinión pública. Le será aplicado el artículo 83, numeral 7, de la Ley de Función Pública.
“Los profesionales que continúan asistiendo a nuestro centro, en calidad de docentes universitarios, deben igualmente acatar esta disposición”, refiere el documento.
La semana pasada, las doctoras Chabela Peña y Josefina Fernández, denunciaron que por la falta de reactivos el laboratorio microbiológico del Robert Reid no podía funcionar.
En lo que concierne al Ministerio de Salud, ha sido estrictamente prohibido que los funcionarios medios ofrezcan declaraciones a los medios de comunicación. Cualquier requerimiento debe se a través de la directora de Comunicaciones, Susana Aquino Gautreaux. En el Ministerio de Salud hay preocupación entre los funcionarios, a quienes se les ha prohibido verbalmente comunicarse con los periodistas. Otros temen ser removidos de sus cargos y están en la incertidumbre.