PRSC ante desplome de Danilo

Guillermo Caram

El desplome del Presidente Medina evidenciado en Gallup-Hoy no es porque su nivel de aprobación cayó a la mitad de agosto/14, ni porque menos de la mitad aprueban su gestión, ni porque la mayoría rechaza reelección, ni porque está en tercer lugar en preferencias presidenciales/2020, empatado con Leonel, debajo de Abinader e indecisos.
El desplome está en su credibilidad. Habiéndose levantado la encuesta una semana después de su discurso del 27 de febrero, donde intentó exhibir logros y transmitir optimismo y esperanza; 4/5 dominicanos siguen viendo las cosas por mal camino, 2/3 aprecian igual o más pobreza que antes, mayoría percibe que situación estará peor cuando termine su período y solo 30% ven el progreso del “Bloque Progresista”.
Su discurso no cambió para nada pesimismos y desesperanzas imperantes. No trascendió. El iluso optimismo que sembró no modificó el pesimismo impuesto por realidades.
La encuesta evidencia que nuestros compatriotas visualizan la situación política peor que antes y disgregadas preferencias entre Abinader, Leonel y Danilo. Excluyendo a Danilo, la Cedeño encabeza opción peledeísta.
Sobre PRSC, no se menciona ningún aspirante con preferencias significativas como presidente/2020. 84% de ciudadanos no reconocen candidaturas reformistas.
Pudiendo el reformismo aportar soluciones ante las amenazas socio-económicas que penden sobre las políticas, recae sobre el PRSC la responsabilidad de diseñar, proponer y tratar de imponer, un proyecto gubernamental alternativo y convincente al últimamente predominante.
Una responsabilidad que PRSC es el más llamado a cumplir, al ser un partido no profesante de ideologías socializantes ni estatizantes propiciadoras del modelo de gestión vigente cuyos resultados amenazan nuestra sostenibilidad.
El reformismo-socialcristiano postula y ha testimoniado que la pobreza solo se combate efectivamente con puestos de trabajo provistos por la economía, no por el Estado; las necesidades se satisfacen con producción nacional incentivada, no en importaciones; la asistencia social debe ser indiscriminada y coyuntural, no vía subsidios identificados mediante tarjetas perpetuantes de pobreza que convierten pobres en clientela política; que fiscalidad debe ser superavitaria, no deficitaria, para no incurrir en endeudamientos y para disponer excedentes que permitan inversiones en infraestructura de servicios y apoyo a productores, utilizando preferentemente mano de obra intensiva y no maquinarias importadas; que Medio Ambiente e Identidad Nacional sean preservados. Que el gasto sea transparentado, de calidad, y que la corrupción se detenga en puertas presidenciales.
Desplomada la credibilidad de Danilo, nuestra democracia exige, impostergablemente, que el PRSC estructure y promueva un firme y sostenido discurso opositor consecuente con su ideología y ejecutorias experimentadas.
Partiendo del contundente ejercicio opositor podrá superarse la ridícula puntuación alcanzada, aparecer como opción en próximas encuestas o ser determinante de resultados beneficiosos para nuestra democracia.


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