PRSC, reposicionamiento retomando doctrina y praxis

Sobre el PRSC penden exigencias para recuperar su posicionamiento. Las condiciones están dadas para ello: El TSE benefició su institucionalidad. El “PRDMismo” reitera su comportamiento habitual que le ha impedido estructurar y ofrecer un proyecto de gobernación convincente a la ciudadanía. Persiste posibilidad de choque de trenes en PLD. Reina desconcierto en partidos emergentes y fuerzas sociales.
A eso añadimos el estado de cosas reinantes post-reformismo en lo referente a disciplina fiscal y financiera, sus derivaciones en economía especulativa perjudicial para la productiva satisfactoria de necesidades y generadora de puestos de trabajo; con el agravante de acompañarse con decadencias en conductas gubernamentales absolutistas y tolerantes del tráfico de ilegalidades, ordenamiento ambiental y territorial, identidad nacional, etc.
Pero ese necesario reposicionamiento debe lograrse alrededor de su doctrina socialcristiana y de la praxis aplicada cuando gobernó. Ciertamente requerirá un reencuentro con disidencias. Pero no bastaría si se efectúa personalistamente, alrededor de caciques sin indios. No bastará el “quítate para ponerme” tras el control de la franquicia.
Se necesita retomar nuestra doctrina. La dignidad de la persona humana para no seguir perpetuando pobreza mediante tarjetas populistas-clientelistas que doblegan la libertad de elegir. El respeto pluralista a organizaciones de sociales para que el Estado no designe sus dirigentes y/o representantes.
El montaje de una economía que sea la que genere puestos de trabajo, además de producir, en lugar del Estado emplear personas, sometiendo su voluntad, en una burocracia improductiva. Para que el Estado sea supletorio de la iniciativa particular en lugar de competidora de ella.
Se necesita retomar nuestra praxis: Disciplinar fiscalidad reduciendo gastos para disminuir endeudamientos, y reorientándolos mejorando su calidad y utilidad; reducir déficits para dejar de succionar recursos privados para financiarlos, disminuyendo los intereses bancarios a productores; reinstituir incentivos fiscales, simplificando y reduciendo tasas, en función de las exigencias contemporáneas; invertir en base a tecnologías de uso intensivo de mano de obra; invertir equilibradamente, en provincias, campos y barrios, dentro del territorio nacional, satisfaciendo necesidades sociales y estimulando producción; preservar medio ambiente e identidad nacional.
En base a esta doctrina y praxis, el PRSC puede estructurar un discurso opositor como ningún otro partido que socializado firme, agresiva y tesoneramente a través de un adecuado accionar político y mediático, pondría piedras sobre el camino sociopopulista seguido por el Gobierno.
Con ello se identificaría con dictámenes constitucionales y legales establecidos, satisfaría reclamos ciudadanos reflejados en las encuestas y sintonizaría con una comunidad internacional demandante de mayores consecuencias sociales del crecimiento y firmeza contra ilegalidades.
Cumpliendo con sus responsabilidades doctrinarias e históricas, el PRSC podría reposicionarse hasta ser determinante en próximas citas electorales.


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