Puerto Rico promete proteger beneficios empleados públicos

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Puerto Rico rechazó ayer los pedidos de una junta de control federal de que recorte los beneficios otorgados a los empleados públicos a fin de lidiar con una grave crisis financiera.
La junta ha pedido cambios en el plan presupuestario de la isla y ha solicitado que se le dé más información sobre el programa. El lunes, propuso que el gobierno reduzca gastos haciendo opcionales los pagos de bonos navideños y las prestaciones, o recortando los beneficios de vacaciones y días de enfermedad para aparejarlos con los que se usan en el territorio continental.
La junta señaló que ninguno de los estados le exige a los empleadores ofrecer vacaciones pagadas, y que sólo nueve de los 50 estados exige a las empresas ofrecer días de enfermedad pagados.
“Es imperativo que Puerto Rico aproveche la oportunidad para reformar estructuralmente su economía que ya estaba en recesión antes de los impactos de los huracanes Irma y María”, escribió el presidente de la junta, José Carrión. Un mes antes de la llegada del huracán María el 20 de septiembre, la junta demandó al gobierno de la isla por negarse a imponer una reducción de la jornada laboral y otras medidas que ahorrarían dinero. En una de varias cartas enviadas el lunes, la junta dijo que el gobierno local debe modificar su plan fiscal para demostrar claramente cómo las reformas impositivas estarán vinculadas por un crecimiento económico futuro. Manifestó también que la administración del gobernador Ricardo Rosselló debe ser más específico en sus planes de inversión de capital, y debe señalar las fuentes de todas sus inversiones. La junta cuestionó el estimado del gobierno de que necesita sólo 400 millones de dólares al año para inversiones de capital.