Puntos oscuros del Poder Judicial

El Poder Judicial, garante de la seguridad jurídica, agotó el decurso del año 2017 dando inocultables tumbos que ponen en entredicho su integridad y firmeza como poder del Estado. En unas reflexiones a propósito de la proximidad del Día del Poder Judicial, FINJUS anota algunos puntos positivos del ejercicio judicial, pero también cita elementos de preocupación por sus efectos actuales y potenciales sobre la institucionalidad, como es el caso de que dos miembros de la Suprema Corte de Justicia ostenten la representación del Poder Judicial en el Consejo Nacional de la Magistratura, la selección de un miembro del Ministerio Público para cubrir una vacante en ese tribunal, y la insuficiente asignación de recursos que limita el accionar de la justicia.
El papel de la Justicia ante la corrupción y el crimen organizado y la gravedad de actos impropios de algunos magistrados en el ámbito del Juez de Ejecución de la Pena son elementos que FINJUS incluye en sus reflexiones. Por fallas de diversas índoles, el régimen de consecuencias sigue sin funcionar con la efectividad necesaria para enfrentar el crimen y la corrupción. En fin de cuentas, algunas de las reformas a que fue sometido el Poder Judicial a partir de 1994 han tropezado con prácticas clientelares y conductas cuestionables en áreas sensibles que echan por tierra la posibilidad de una aplicación efectiva de la ley.

El premio de la eficiencia

La Dirección General de Impuestos Internos (DGII) ha demostrado que para aumentar los ingresos fiscales no necesariamente hay que elevar impuestos o crear nuevos tributos. A ese organismo le bastó con mejorar la eficiencia recaudadora para superar en RD$2,080 millones sus metas de captación de 2017, algo que no se lograba desde 2008. Este avance, en una coyuntura de ralentización de la economía, debe alentar a la DGII a continuar los ajustes que ha estado haciendo para lograr reducir los focos de evasión fiscal.
El objetivo superado por la DGII es extraordinario, si se toma en cuenta que se ha producido en momentos de debilidad económica y cuando se ha registrado un repunte significativo en el tamaño de la economía informal, uno de los focos más importante en materia de evasión fiscal.