¿Qué aprendí en Ágora 2018?

Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle. Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. (Hechos 13:26-28).
Rio de Janeiro, Brasil.-Acaba de terminar el evento denominado Agora 2018, celebrado aquí, del 12 al 18 de septiembre pasado. Fue organizado por CRU, una organización que tiene a Cristo ensu pensamiento y en su accionar para transformar corazones, liderazgos y ciudades con principios y valores bíblicos.
Cerca de mil quinientas personas de América Latina y el Caribe oramos por la región, estuvimos en compañerismo y armonía, adoramos al Señor; pero más que nada pudimos recibir palabras acerca de cómo impactar nuestras naciones.
Nunca como ahora ha habido tantos presidentes y expresidentes en cárceles de la región; aunque hay más crecimientos económicos, son más y más los jóvenes que ni estudian ni trabajan.
Rio de Janeiro se ve que es una gran ciudad; hay iglesias grandes, producen una serie de capítulos bíblicos en Brasil, pero encabeza escándalos de corrupción; hay aspirantes a presidente en la cárcel; hay otro apuñaleado por el odio; hay lugares solo de gentes que solo venden y consumen drogas. Se llaman “cracolandia”. Aunque también está sugiriendo la Cristolandia”, para llevar un mensaje de esperanza y salvación
Brasil aparece con los niveles más altos de consumidores de drogas; en el hotel, quienes servían usted no sabia distinguir quien era hombre o mujer. Las modas son transgéneros.
¿Qué he aprendido en Ágora 2018?
1. Necesitamos evangelizar las ideas; cambiar lo enseña y se aprenden en las escuelas y universidades.
2. Necesitamos quemar las barcas, como dijo Jeffrey de León, de los prejuicios, de la separación, de las diferencias raciales y unirnos en base a los principios bíblicos
3. Los judíos de Jerusalén creían que conocían a Dios, pero crucificaron a Jesucristo; muchos hay en las iglesias que creen y hacen la obra de Dios pero viven condenando a otros hasta por formas distintas de pensar;
4. Hay que salir de los templos para establecer una mayor relación con las comunidades,
5. Debe haber un cambio de paradigmas y de liderazgo en América Latina, que se considere los atributos de Dios en su práctica.
La separación de Dios produce división y confrontación.El que dice que cree en Dios y conoce a Cristo no condena a su hermano, no le cae a pedradas a su compañero o compatriota.