Que hagan su más pulcra labor

Los profesionales escogidos para integrar el Tribunal Superior Electoral (TSE) y sustituir a cuatro jueces de la Suprema Corte de Justicia SCJ tienen por delante una misión que solo admite como ruta crítica el camino institucional que trazan las leyes. Están ante la oportunidad de lucir su profesionalidad y decoro mediante actuaciones inobjetables desde el punto de vista ético y solo combatibles en las instancias y mediante los procedimientos que disponen las leyes.
Desde luego, es lamentable que la selección no haya sido fruto de un consenso y que la oposición representada en el Consejo Nacional de la Magistratura se apartara del ejercicio con una posición disidente por entender que por lo menos uno de los elegidos habría tenido vínculos cercanos con el Partido de la Liberación Dominicana. Es una disidencia que tiene asidero y legitimidad porque el país ha sufrido las consecuencias de la mezcla del partidismo con la función institucional.
A partir de ahora, los elegidos y sus actos estarán bajo la mira de los sectores de la sociedad que aspiran a la solidificación de nuestra institucionalidad. No faltarán quienes escarben en el pasado de cada uno de los escogidos, buscando colas que pisar y cuentas por saldar con la sociedad, si acaso las hubiere. Pero es importante que hayamos ensanchado la brecha que debe separar el partidismo de la función de juez.

¿Dónde están los amigos de Haití?

A la República Dominicana la han dejado sola con el problema de la abrumadora presencia de indocumentados haitianos. Ni el Gobierno de Haití ha cumplido su promesa de documentar a sus súbditos, ni los organismos y ONG que tanto atacan a la República Dominicana han ayudado a los haitianos a ejecutar un proceso de registro de ciudadanos. Las voces de los amigos del vecino país solo se dejan escuchar para exagerar la nota cuando la República Dominicana ejerce su soberanía y repatria a los que no tienen la debida documentación.
La ONU, que ha mantenido en Haití una fuerza militar multinacional, ha debido aprovechar para ayudar en la documentación de los haitianos. Ante esto, el Gobierno dominicano que haga lo que corresponde hacer para preservar su territorio y soberanía.


COMENTARIOS