Hoy Digital

¡QUE NO SE OLVIDE EL DECANTADOR!

El vino es más que una simple bebida… para los amantes de este licor es un mundo apasionado; por eso, dentro de su universo hay un sinnúmero de accesorios que hacen posible el ritual que debe hacerse antes o en el momento de consumirlo.
Uno de estos artículos esenciales es el decantador o “decanter”. Y aunque hay opiniones encontradas sobre si es funcional o no, quienes conocen de vinos apuestan a su utilidad más allá que un adorno o exótica jarra que se coloca en la mesa para resaltarla.
Se trata de un recipiente que viene en diversos diseños, pero normalmente hace alusión a una botella. ¿Su utilidad? En la página de la empresa de vinos La Riojana Coop, de Argentina, explica que decantar un vino contribuye a evitar que los posos depositados a lo largo del tiempo puedan oscurecer la claridad y brillantez del vino. Al decantar vinos antes de servirlos, el vino respira y muestra mejor sus aromas. El decantador separa el vino de los depósitos sólidos que se forman con los años, especialmente en tintos de larga crianza.
Uno para cada vino. Si va a poner vino en su mesa en esta Navidad, y tiene la posibilidad de comprar un decantador (los precios van desde mil, dos mil y hasta ocho mil pesos), puede tomar en cuenta estos consejos:
En lariojana.com.ar se indica que para un tinto joven, el decantador ideal para favorecer un contacto importante entre el vino y el oxígeno, debe tener una forma achatada con base ancha o una forma horizontal, tipo pato.
En cambio, para decantar tintos maduros, el ideal es de cuello fino y una base bastante estrecha para limitar la oxidación del vino, al tiempo que permiten evacuar las notas de reducción acumuladas en el transcurso del envejecimiento en la botella.
Sin embargo, para vinos blancos, debe usarse un decantador con una base con diámetro bastante restringido que limitará la superficie de contacto con el aire. Uno con cuello estrecho evitará la disipación de los perfumes y preservará el vino de una oxigenación excesiva en el momento de verterlo en el decantador.