Qué se dice

Claudio Acosta

“To é to y na é na”.   No lo dijo un filósoso, pero entre nosotros ya es una “filosofía”, una manera de ver y entender la vida, sobre todo si por suerte o  desgracia nos tocó nacer y vivir en este fallido paraíso tropical. Por eso pasamos de lo sublime a lo ridículo, y viceversa, con tanta facilidad, y  a nadie parece preocuparle lo mas mínimo.

Y quien no lo crea  solo tiene que mirar a su alrededor, pues los ejemplos abundan tanto como la verdolaga y  los políticos mentirosos. El Procurador General de la República, para no ir mas lejos, acaba de ilustrar a la perfección ese comportamiento con su justificación de la participación, en un popular programa de televisión, de la cantante Martha Heredia, quien guarda prisión por intentar traficar mas  de un kilo de heroína hacia los Estados Unidos, donde habló de su carrera, de sus planes futuros y de su próxima producción discogrática, para cuya grabación ya recibió  el permiso de las autoridades penitenciarias.

El doctor Francisco Domínguez Brito, en respuesta a la oleada de críticas que generó esa presentación, explicó que la intención era que un grupo de internos de los centros  del nuevo modelo visitaran, como todos los años, algunos canales y la ciudadanía tuviera la oportunidad de ver  porqué no se debe caer en las drogas, por lo que lamentó que la percepción que generó esa presentación fuera “al revés y negativa”.

Y yo le creo, pues dudo que un funcionario  tan comedido y prudente  diera ese traspié de manera consciente. Pero sorprende que nadie de su entorno se diera cuenta de lo que, desde fuera, parece tan evidente:  que Martha Heredia no califica, por la naturaleza de su delito y su condición de ídolo juvenil, para andar mariposeando en un programa de televisión como si nada hubiera pasado, pues el mensaje que se envía a la sociedad es que su “artistismo” la coloca por encima de la ley,  que se supone es igual para todos. ¿Culpa de la filosofía del “to é to y na é na”? Que no le  quepa la menor duda….