Qué se dice

Claudio Acosta

El próximo paso.-No quisiera pecar de necio insistiendo en lo obvio, o en lo que debería serlo, pero supongo que después de que los 24 agentes (dos tenientes, cinco sargentos, cuatro cabos y 13 rasos) que integraban el Departamento de Policía de Higüey sean separados de la institución tras comprobarse en una investigación de las direcciones de Inteligencia y Asuntos Internos que cobraban peaje a los microtraficantes de la zona, el siguiente paso es ponerlos a la disposición de la justicia ordinaria para que respondan por sus delitos. Es mucho lo que se ha criticado que en el pasado a los agentes y miembros de la Policía y los institutos castrenses acusados de cometer cierto tipo de delitos simplemente se les expulsaba del cuerpo, pero solo en el peor de los casos, pues la mayoría se beneficiaba de un traslado que califica mas como un gesto de protección de sus inconductas que como sanción. ¿No era eso un incentivo para que esos agentes o militares trasladados o devueltos a sus instituciones de origen incurrieran en las mismas inconductas allí donde fueran enviados? Quisiera creer que esa es una práctica en desuso, pues cuando la Policía o las Fuerzas Armadas simplemente envían a las calles a sus miembros contaminados por el delito en lugar de hacerlos pagar, como cualquier otro ciudadano, su infracción a la ley, se está fortaleciendo, con personal muy bien entrenado en el uso de las armas, el ejército de delincuentes que mantiene bajo acoso permanente a la sociedad dominicana.

Yo mato, tú matas…- En este país se está conjugando el verbo matar en todos sus tiempos… ¡Sálvese quien pueda comprar un chaleco antibalas!