Qué se dice

Claudio Acosta

Es el modelo, no el Código.- Los sindicalistas se han estado quejando, sin que les falte razón, de su escasa o nula representación en la comisión designada por el Poder Ejecutivo que estudiará las posibles modificaciones de las que sería objeto el Código de Trabajo, que por cierto ha iniciado su tarea sin que se sepa muy bien lo que hará, cuál será su metodología ni cuáles serán sus límites. Y aunque el gobierno, no obstante esas reiteradas quejas, no los ha complacido ampliando su representación en esa comisión, tampoco puede decirse que los dejará desamparados para que los devoren los lobos. Al menos eso es lo que puede inferirse de las declaraciones de la ministra de Trabajo, Maritza Fernández, en las que advierte que cualquier modificación del Código debe respetar los derechos adquiridos de los trabajadores. Pero también dijo, como si se sintiera obligada a hacer una precisión para consumo de un destinatario al que no hace falta identificar, que la modificación del Código de Trabajo nada tiene que ver con el empleo. “Lo que sí creo es que hay que trabajar en base al modelo económico de la República Dominicana, en el cual todos los sectores debemos trabajar para lograr que este país sea competitivo”. Quien ha seguido de cerca el debate en torno a la modificación del Código de Trabajo de seguro se habrá dado cuenta, como se dieron cuenta ya en el Conep, de que las declaraciones de la funcionaria coinciden con la autorizada opinión del exvicepresidente Rafael Alburquerque, exministro de Trabajo y corredactor del actual Código Laboral, quien también sostiene que lo que crea o elimina empleos es el modelo económico. Pero como hablar de cambiar el modelo económico, agrego yo, es hablar de palabras mayores, los empresarios prefieren el camino mas corto y fácil hacia la cacareada competitividad, aunque en la persecución de ese objetivo lesionen los intereses de los trabajadores. Y así, definitivamente, no se vale.