Qué se dice

Claudio Acosta

Padres de familia… Poco le faltó al alcalde Roberto Salcedo para pedirle excusas a los buhoneros desalojados la semana pasada de los espacios públicos que ocupan en la Duarte con París y sus alrededores, que han convertido en un auténtico pandemónium, y si acaso no lo hizo fue porque, ciertamente, el ayuntamiento del Distrito Nacional nada tuvo que ver con esas acciones, como se ocupó de aclarar más rápido que inmediatamente. De hecho, Salcedo aprovechó esa aclaración para explicar que tiene presupuestado para el próximo año la construcción en la zona de varias plazas donde serán reubicados, pero eso será “sin violencia ni desalojos”. Pero ese no es el único padrino que tienen esos afortunados buhoneros, pues tan pronto las noticias divulgaron el desalojo del que fueron víctimas salió en su defensa la Directora General de Banca Solidaria, Mayra Jiménez, quien calificó como un atropello una acción que tan solo procuraba desarrabalizar el entorno y recuperar los espacios públicos usurpados a peatones y automovilistas. Para la funcionaria se trata de humildes padres de familia, de jóvenes, hombres y mujeres que se dedican al trabajo honesto y honrado para ganarse el sustento diario, muchos de los cuales –dijo– son clientes de Banca Solidaria. ¿Y cómo no nos habíamos dado cuenta? Con padrinos así vale la pena ser buhonero, aunque suene cínico decirlo. Como también debe decirse que las declaraciones del alcalde del Distrito Nacional y la directora de Banca Solidaria otorgan carta de ciudadanía al padrefamilismo al que son tan sensibles, cuando les conviene, los políticos que nos gobiernan, que con demasiada frecuencia olvidan que la ley es igual para todos, porque todos, en definitiva, somos padres de familia.