Qué se dice

Claudio Acosta

Con la cuchara grande.- Presumo que dentro del “desorden administrativo” que según un informe auspiciado por el PNUD impera en la mayoría de los ayuntamientos del país está la utilización de sus recursos para beneficio de sus incumbentes, como lo es aumentarse a sí mismos los sueldos de manera desproporcionada. Es lo que acaban de hacer los regidores de la alcaldía de Navarrete al aumentarse a sí mismos veinte mil pesos, aumento que consideraron “prudente y necesario” debido a que la inflación se ha tragado sus salarios, al igual –habría que agregar– que el resto de pendejos que no tenemos el privilegio de poder aumentarnos a nosotros mismos nuestros salarios, que hace rato engulló la inflación. Como dirían en la calle: mas bueno que es así…

Otro intento fallido.- Después del fallido intento de Geanilda Vásquez y el grupo de mujeres perredeístas, encabezadas por doña Milagros Ortiz Bosch, que la acompañaron a “tomar posesión” de la Secretaría de Organización, tal y como lo dispuso la sentencia de un tribunal de justicia, puede decirse que los dirigentes del “PRD moral” lo han intentado todo para desplazar del control de la organización al ingeniero Miguel Vargas Maldonado. Bueno, casi todo.

Por los 411.- El título –como habrán sospechado algunos– obedece a que estamos en pelota, pero cuando terminen de leer el comentario se darán cuenta de que es apropiado. Dice el dirigente reformista Humberto Salazar que con el alcalde de La Romana, enviado a prisión junto a varios de sus colaboradores acusado de corrupción, se ha cometido un exceso y una gran injusticia, pues no hay una sola alcaldía del país sobre la cual no se hayan hecho denuncias de corrupción o irregularidades en el manejo de sus recursos.