Qué se dice

A Jano Siksé.- Tanto se queja la Red Fronteriza Jano Siksé (RFJS) de las condiciones en que son repatriados los indocumentados haitianos, a los que, según sus reiteradas denuncias, se envían hacia Haití en autobuses “destartalados, inservibles, poco seguros, que ponen en peligro la vida de los expulsados y atentan contra la dignidad humana”, que llega el día en que alguien, a falta de un gobierno que se acompleja por ejercer su derecho soberano sobre su territorio, le responde. Como por ejemplo ahora. Cierto es que los autobuses utilizados por la Dirección General de Migración no pueden considerarse de lujo, pues carecen de aire acondicionado y hasta es probable que las rejas adaptadas a sus ventanas para evitar que los indocumentados escapen le den un aspecto siniestro y, si se quiere, también poco estético, pero en nuestras calles y carreteras andan “voladoras” en mucho peores condiciones y los dominicanos (y también los haitianos) no solo las utilizan sino que tienen que pagar por ese “servicio”. Y si comparamos las condiciones y circunstancias en que ingresan de manera ilegal a territorio dominicano puede afirmarse, aunque suene a cinismo, que están siendo tratados a cuerpo de rey hasta que son dejados en la frontera. ¿O también hay que llevarlos hasta las puertas de sus casas? Negar que en esas repatriaciones se produzcan maltratos, como ha ocurrido ya tantas veces, sería tratar de tapar el sol con un dedo. Como tampoco puede negarse que las condiciones en que son repatriados han mejorado de manera significativa, y ha sido gracias, precisamente, al monitoreo, y más que nada a las constantes denuncias de organizaciones como la gente de Jano Siksé. Ese es un derecho que nadie le regatea y que de seguro la comunidad internacional, tan sensible al “problema haitiano”, le agradece en todo lo que vale. Yo solo quiero citar aquí una expresión muy dominicana que les conviene tener muy presente: “el mucho joder empreña”.