Qué se dice

Coincidencia. Las tensiones con Haití a causa de la sentencia del Tribunal Constitucional es el tema de moda, y como tal no debe extrañar la lluvia de opiniones sobre un asunto que despierta tantas pasiones, mucho mas en el dominicano, que cree que debe opinar sobre todo aunque no sepa un carajo de lo que está hablando. Por eso escuchamos a un Jorge Subero Issa mostrarse sorprendido, en un reciente Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, de la gran cantidad de expertos constitucionalistas que habían salido al ruedo a pontificar sobre esa sentencia, sus alcances, implicaciones, debilidades y defectos. Y aunque los políticos, extrañamente, se han sumado tarde, y de manera muy tímida, al debate, también han querido aprovechar la oportunidad para hacer sus aportes. El ingeniero Miguel Vargas Maldonado, por ejemplo. El presidente del PRD sugiere, en una comunicación de su gabinete de prensa, que cualquier acuerdo a que se arribe con nuestros vecinos sea conocido por el Congreso, pero también planteó la necesidad de que el gobierno, conforme a lo que manda la ley 200, publique y socialice el plan de regulación de la migración extranjera. Con esa última propuesta coincidió con el dirigente de la FNP Vinicio Castillo Semán (Vinicito), quien recuerda que esa ley obliga a publicar ese reglamento para que la población pueda conocerlo a fondo, y eso no tiene porqué ser malo ni pecaminoso. Pero tal y como están las cosas en el perredeísmo, esa es una coincidencia sospechosa o, cuando menos, muy incómoda, pues hubo un tiempo, no tan lejano como para que lo hayamos olvidado, en que el PRD y el partido fundado por el doctor Marino Vinicio — Vincho– Castillo se encontraban en extremos opuestos del espectro político nacional, por lo que no faltarán los que la interpreten como otra ominosa señal del incierto rumbo que transita el partido que consumió los desvelos del doctor José Francisco Peña Gómez.