Qué Se Dice. ”Volando bajito”

Teleferico de Santo Domingo.

En un país donde el día más claro llueve es muy mala noticia que el Teleférico, la obra cumbre, en materia de transporte, de este gobierno, no pueda operar cuando está lloviendo con cierta intensidad. Al menos eso es lo que parece hasta que la Opret ofrezca una explicación de sus recurrentes fallos, tres veces en apenas nueve días, que han obligado a suspender el servicio. El jueves de este semana, en horas de la tarde, sus operaciones fueron paralizadas veinte minutos, suspensión atribuida por la Opret a una “perturbación eléctrica ocurrida en el suministro energético” . El lunes pasado suspendió sus operaciones durante tres largas horas a causa de las descargas eléctricas y ráfagas de viento que castigaron la Capital, y el 10 de julio tuvo que ser sacado de servicio durante toda la mañana como consecuencia de las intensas lluvias que acompañaron a la tormenta Beryl. A lo mejor se trata de las previsiones naturales que hay que tomar en este tipo de transporte para garantizar la seguridad de sus usuarios, y si es así es una limitación o inconveniente que hay que asumir y tener en cuenta si queremos “volar bajito”. Bien sé que me expongo, con estos comentarios, a recibir un rapapolvo de Roberto Rodríguez Marchena a través de las redes sociales; o a ser víctima de la rispidez conque el presidente Danilo Medina, que anda de muy mal humor últimamente, responde a las críticas a su gobierno o a sus obras. Pero si no conviene o no es prudente, por razones de seguridad, utilizar el Teleférico cuando está lloviendo o se producen tormentas eléctricas que la Opret lo diga claramente, o que ofrezca una explicación que podamos creer de porqué ha tenido que suspender el servicio en tres ocasiones en apenas nueve días.