Qué Se Dice. Reincidentes, peligrosos y sueltos

mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte

Es el cuento de nunca acabar porque policías, fiscales y jueces no acaban de ponerse de acuerdo para crear la sinergia necesaria que permita al Estado enfrentar con eficacia la delincuencia que nos ha robado el sosiego y la tranquilidad, por lo que solo nos queda esperar que algún día se den cuenta de que echarse la culpa unos a otros solo aleja aún más la solución del problema, mientras la ciudadanía, impotente, se convierte en rehén de su propio miedo. Ayer le tocó el turno al Director General de la Policía, el mayor general Ney Aldrin Bautista, quien dijo en un encuentro con comunitarios y autoridades municipales de Boca Chica que no es culpa de esa institución que individuos sometidos a la justicia por delinquir anden como si tal cosa por las calles cometiendo nuevas fechorías, y citó el caso de un individuo que aparece en un video atracando a dos mujeres en ese municipio a pesar de que ha sido apresado y sometido a la justicia en innumerables ocasiones. Pero si le preguntamos al juez que lo liberó sin considerar las implicaciones de su reincidencia, o al que envió de nuevo a las calles a los miembros de la banda de ciudadanos venezolanos a los que se acusa del asalto a mano armada a un conocido restaurante de la avenida Tiradentes, sometidos a la justicia en el 2016, no debemos sorprendernos si nos responden culpando al Código Procesal, a la pobre sustentación probatoria de los expedientes acusatorios, o al Ministerio Publicó porque extravió las pruebas o se “desaparecieron”. Pero, como dije al principio, culparse unos a otros no consuela ni resuelve el problema, ni tampoco lavarse las manos como Pilatos, como tuvo que hacer, sospecho que muy a su pesar, el Director de la Policía durante su reciente visita a Boca Chica.