Qué se dice : Leonel de ayer a hoy

Claudio Acosta

No es la primera vez que se lo piden públicamente, aunque ha pasado ya  tanto tiempo que habrá superado los efectos  del mal momento que le hizo vivir el entonces presidente del Senado, el reformista Amable Aristy Castro,  cuando lo invitó  a “ponerse  los pantalones” como una forma de presionarlo para que se embarcara en la incierta  aventura de la reelección, un gancho en el que, evidentemente, no cayó. Las circunstancias han cambiado mucho desde ese momento hasta el sol de hoy, empezando porque Leonel  Fernández  agotaba su primer período de gobierno, camino a convertirse  en el “principal activo”  del PLD, y hoy casi cumple ocho años sentado en el banco  desplazado del liderazgo  y el control de esa organización, pero la reelección   sigue gravitando, como una maldición,  sobre la vida  política del país. Estoy seguro de que poner en evidencia esa triste realidad no fue la intención del diputado del PRM que ayer le pidió al expresidente Fernández que se ponga los pantalones y enfrente en el  Congreso la reelección del presidente Danilo Medina, para lo cual le ofreció el apoyo de la bancada de su partido, recordándole de paso que en la anterior reforma se autoproclamó garante de la Constitución “pero reculó a  la hora de la verdad”. Lo que sí se ve desde lejos es la intención del diputado Elías Báez   de provocar al presidente del PLD, un recurso legítimo tanto   en política  como en la guerra, aunque habrá quienes  en este caso lo  consideren una  falta de respeto. Pero quienes conocen cuál es el ánimo  en el Congreso en torno al tema aseguran  que el legislador solo dijo en voz alta lo que seguidores del exmandatario  rumian por lo bajo, con tono de frustración y desencanto. Sobre todo después del papelazo representado en la reunión del Comité Central, cuando a la “hora de la verdad” el expresidente pactó el consenso que permitió aprobar las primarias abiertas  que tan solo 24 horas antes  consideraba violatorias de la Constitución.