Qué se dice: De Juan Bosch a Barrabás

Claudio Acosta

A los peledeístas les han dicho de todo desde 1996, cuando administraron por primera vez la llamada cosa pública y  empezaron a sacar las uñas, pero fue el doctor Joaquín Balaguer, el anciano caudillo reformista, quien los bautizó con el sobrenombre con el que hoy los conocemos: comesolos. La razón de que ese sobrenombre haya “pegado” en el imaginario popular no hay que irla a buscar muy lejos, ni contratar a un sociólogo de la UASD para que lo averigue: describe a la perfección la naturaleza, la esencia del “ser” político peledeísta. Ha sido  así como, en su largo tránsito por el poder, los comesolos no solo  evolucionaron hasta convertirse en los tutumpotes que el profesor Juan Bosch criticó y despreció sino que han conseguido, también, construir una “ideología” para autojustificarse: el Comesolismo Ilustrado (lo de ilustrado es porque, como bien recordarán, los peledeístas  siempre han creído que saben más que todo el mundo). En otra ocasión nos ocuparemos de  esa “ideología” (no te desesperes Reinaldo) para poder dedicarle un par de párrafos a los “Descendientes de Barrabás”, como llamó el pastor evangélico y aspirante a la Presidencia Carlos Peña a los comesolos mas arriba citados. La mención del bíblico personaje supone, lógicamente, una interpretación bíblica de las palabras del candidato presidencial del Partido Generación de Servidores, que por venir de quien vienen tienen también  una connotación política. ¿Pero hablaba de Barrabás el “salteador” o del Barrabás “asesino”? ¿O lo que quiso decir fue que los peledeístas han cometido una barrabasada gobernando este país? Habrá que preguntarle a Carlos  Peña, pero en el mientras tanto mátese usted mismo: ”El tiempo de los descendientes de Barrabás gobernando nuestra nación ya terminó; ahora le toca a los descendientes  de Cristo gobernar el Congreso, los ayuntamientos  y la República Dominicana.” Amén. (Por si acaso)